Consideran que “todavía hay peligro de que se concrete” el proyecto que motivó el primer abrazo al Limay
“Todavía hay peligro de que se concrete”, dice Virginia Jones, quien participó del Abrazo al Limay el 8 de octubre de 1995, en alusión a la posible construcción de la represa Segunda Angostura, proyecto que hace treinta años motivó una movilización multitudinaria en defensa del medioambiente, frente al desorden ecológico que la cuestión hubiera podido deparar.
Sobre la razón que motiva su preocupación, Virginia explica: “Con el primer abrazo, se encajonó el proyecto, pero sigue ahí, en el cajón de algún ministerio”.
“Por eso, es muy importante haber llegado al trigésimo aniversario sosteniendo nuestra postura”, apunta.
“Yo, en 1995, era directora de la Escuela 312 de Dina Huapi, y después lo fui por veinte años más. Desde aquel entonces, trabajamos con los chicos y con los docentes para que los jóvenes, las generaciones que siguen, tomen la posta”, señala, para luego indicar que la intención es concientizar acerca del “cuidado del medioambiente y, específicamente, del río”.
Virginia cuenta que, cuando los vecinos, a mediados de los noventa, comenzaron a reunirse en pos de frenar la construcción de la represa, su escuela fue tomada como lugar de encuentro, y ella, desde un principio, se involucró en el tema. “En su momento, se hicieron diversos trabajos pedagógicos, y el más trascendental, porque salió en Canal 6, que era el único que por aquel entonces había en Bariloche, fue un debate en el cual los chicos de cuarto a séptimo grado interpretaron distintas personajes y, de ese modo, se discutían las diferentes posiciones”, rememora.
También evoca las cartas que los alumnos mandaban a diferentes áreas estatales, para tratar de evitar la construcción de la represa.
Sobre lo que implica volver a reunirse cada 8 de octubre, aprecia: “Por un lado, es emocionante ver cómo la cuestión se mantiene, con los chicos que van tomando conciencia y trabajan el tema. Por otra parte, también hay un poquito de preocupación, porque nunca se sabe cuándo puede llegar a destaparse una olla que nos rompa el río, el lago y las costas… Pero me siento bien en, por lo menos, mantener nuestra posición y defender el medioambiente”.
—¿Qué imágenes le vienen a la cabeza cuando recuerda el 8 de octubre de 1995?
—Era muy impresionante ver la cantidad de gente que llegaba. Cuando decidimos hacer el abrazo, no teníamos idea de cuántas personas iban a venir; no sabíamos qué iba a suceder. Y, de golpe, empezamos a observar que venía muchísima gente caminando. Del otro lado del río, sobre la provincia de Neuquén, arriba, en la loma que hay ahí, había como treinta o cuarenta jinetes, con un cartel enorme que decía: ‘Aquí estamos tus paisanos para defenderte, Limay’. Eso fue hermoso. Y la multitud cantando el Himno, y también Dulce Limay, una canción de Berbel… Todo fue grandioso, superó cualquier expectativa. En su momento, se calculó que fueron cinco mil personas… Hay que pensar que, en aquel entonces, Dina Huapi tenían setecientos habitantes. Había venido gente de todos lados, de Villa la Angostura, Bariloche, la Línea Sur, San Martín de los Andes… Era impactante.
El Limay (foto: Matías Garay).
SORPRESA
“Este año, como es el trigésimo aniversario, se nos ocurrió invitar a Marité Berbel, que es la hija del autor del Dulce Limay, a ver si quería venir a participar y a cantar en el abrazo. Y dijo que sí, que vendrá. Y también, por supuesto, estará Edgardo Lanfré”, cuenta Virginia Jones. Cabe recordar que, en 1995, Lanfré entonó, precisamente, aquella composición.
El abrazo será el miércoles a las 10.30.