2025-10-07

La marca "Bariloche": a siete años de una identidad construida en colaboración

La imagen de Bariloche fue creada para ser utilizada en la promoción turística por el Ente Mixto de Promoción Turística (Emprotur) que encargó al diseñador Gustavo Stecher la creación de nuevos íconos basados en tres ejes como lo son: El hogar, el agua y la montaña. El responsable de este proceso relató como fue el proceso. 

Hace siete años se inició un proyecto innovador para definir la Marca Bariloche, un trabajo que buscó por primera vez la identidad de la ciudad con un nivel de profundidad y complejidad inédito. El responsable de este proceso fue Gustavo Stetscher, detalló el proyecto, que tardó tres años en concretarse desde el contacto inicial, se destacó por su enfoque de construcción "de abajo hacia arriba", involucrando activamente a la gente y a un equipo local. 

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En diálogo con FM El Cordillerano Radio aseguró que este esfuerzo no solo dejó un sistema de identidad gráfica coherente, sino que también fue reconocido internacionalmente con un premio en la Bienal Iberoamericana de Diseño, en la categoría Imagen Ciudad.

El origen del trabajo se remonta a una charla TEDx en Bariloche, donde Stetscher expuso su metodología de construcción de identidad. "El primer contacto fue durante una charla TED. Yo di una charla TED en Bariloche... y cuento sobre esta metodología y justo estaba en la charla Gustavo Genúsez y le dijo, me parece interesante cómo planteas el tema y quedó ahí y después siguió por otros carriles y hasta tres años después logramos, a través del Emprotour y del aporte de mucha, mucha gente, poder concretar este proyecto", relató Stetscher. Este proceso colaborativo fue clave para superar los conflictos de marcas anteriores, explicando que la solución era pensar la identidad como un sistema que tradujera la identidad real y diversa de la ciudad.

La principal dificultad, según Stetscher, fue la complejidad y diversidad de Bariloche, el desafío era lograr una representación social y no individual de sus habitantes. 

Siete años después, la marca sigue en uso y sin generar conflictos mayores, lo que Stetscher considera la prueba de que el sistema funciona. El experto, que realiza su doctorado sobre identidades regionales colaborativas, aplica la misma metodología en otros proyectos de ciudades en Argentina (como Godoy Cruz o Salta) y en España, donde logró generar un cambio positivo y combatir la despoblación en la "España profunda". El entrevistado destacó que estos trabajos tienen que responder a los valores comunitarios y sociales y no ser un diseño impuesto desde afuera.

El siguiente paso en el estudio de la marca Bariloche es una evaluación de resultados abierta al público que busca mejorar la metodología de trabajo. "Se logró que la gente se la apropie, siempre, algunos más que otros, siempre con algún que otro conflicto, algunos más representado o menos, pero hubo como una muy buena respuesta general y una apropiación de la marca y un poco del sistema que siempre es más difícil de apropiar. Después con los años uno se va enterando que a alguno no le gustó tanto el icono que tocó o no se siente tan representado, algún error que uno haya cometido, pero en general funcionó súper bien, funciona muy bien y lo que tiene es que es un sistema dinámico, así como se construyó en consulta y con la respuesta de la gente, la idea es que cada elemento o que cambió o que se generó nuevo, cualquier adaptación puede empezar a formar parte del sistema y que puede incorporarse con nueva iconografía, con nuevos elementos en el sistema para seguir enriqueciendo y no tener que estar cambiando la marca, o por lo menos el logotipo, me gusta separar el concepto de logotipo de marca, la marca no es el logotipo, la marca es lo que uno reconstruye o la que la gente reconstruye en su mente, cuando ve el logotipo o cuando escucha el nombre Bariloche", concluyó. 

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