Cordón Caulle registra sismos de magnitud 3,1 grados: continúa en alerta amarilla
Sernageomin y Senapred monitorean el volcán, que presenta una leve “inflación” interna. Se definieron albergues y planes de evacuación para 23 familias de la zona roja.
Dos sismos de magnitud 3,1 registrados el 1 de octubre en el Complejo Volcánico Puyehue-Cordón Caulle preocupan a la población. El macizo se mantiene en alerta amarilla preventiva desde hace un año y medio y es monitoreado de forma permanente por Sernageomin y Senapred, organismos que por ahora descartan un peligro inminente, aunque mantienen los planes de contingencia activos.
Guillermo Leiva, encargado de Emergencias del Municipio de Puyehue, aseguró que la vigilancia sobre el volcán es constante, 24/7. Afirmó que el municipio tiene un plan de evacuación definido que contempla a 23 familias de la llamada “zona roja”. Para ellas, el albergue habilitado, que cuenta con resolución sanitaria, es el Liceo Las Américas en Entre Lagos. Leiva reconoció que una de las mayores dificultades ante una emergencia es la resistencia de los habitantes a abandonar sus hogares y ganado, una lección aprendida durante la gran erupción de junio de 2011.
Sernageomin informó que el volcán experimenta un proceso de “inflación” interna, es decir, una leve hinchazón que genera presión y explica la reciente sismicidad. Sin embargo, esta actividad se mantiene dentro de los parámetros esperados para la alerta amarilla, nivel que obliga a emitir reportes quincenales. Si la situación se agravara, la alerta pasaría a naranja, con informes diarios.
En la zona, la vida continúa con relativa normalidad. Santiago Sáez, de la empresa de turismo El Caulle, relató que los temblores son parte del día a día y que los visitantes que realizan ascensos son advertidos de la situación y de las vías de evacuación. El turismo, por tanto, se desarrolla con las precauciones necesarias.
El encargado del Parque Nacional Puyehue, Ricardo Cárdenas, destacó la coordinación permanente con los organismos de emergencia. La principal labor del parque es catastrar a los excursionistas para facilitar una posible evacuación. Cárdenas enfatizó que la tecnología de vigilancia actual es muy superior a la existente en 2011, permitiendo detectar cualquier anomalía con gran antelación.
“Ahora todos los volcanes están siendo monitoreados”, concluyó, recordando que sistemas de vigilancia avanzados permiten evitar emergencias sorpresivas, como la que ocurrió con el volcán Calbuco, en abril de 2015. Esta preparación, impulsada por la memoria de erupciones anteriores, mantiene a toda la red de protección en alerta. (fuente:soychile.cl)