Analizan las causas de la caída del ascensor en Palermo que dejó a nueve barilochenses heridos
La caída de un ascensor en un edificio a estrenar del barrio porteño de Palermo, que dejó a nueve jóvenes barilochenses heridos en la madrugada del viernes, sigue generando conmoción mientras avanzan las pericias para determinar qué falló.
Una celebración que terminó en tragedia
Los jóvenes, todos ex alumnos del colegio Primo Capraro y actualmente radicados en Buenos Aires por motivos de estudio, se habían reunido para celebrar el cumpleaños de uno de ellos en el séptimo piso del edificio ubicado en Arévalo al 2700. Cerca de la medianoche, tomaron el ascensor con la intención de llegar al noveno piso, donde se encuentra el SUM.
“Subieron un piso, de repente se frenó y en segundos se desplomó”, relató un familiar. Según contaron allegados, en la cabina había risas y música hasta que el ascensor comenzó a sacudirse. “Pensaron que se había trabado, pero enseguida sintieron que caían. Fue cuestión de segundos”, agregó otro testimonio.
Testimonios desde el edificio
Martín González, desde la puerta del edificio, contó que los jóvenes estaban celebrando un encuentro en el SUM y dialogó con algunos vecinos. Uno de ellos confirmó que había una fiesta en el lugar, mientras que una mujer aseguró que los rumores indican que los chicos “estaban saltando en el ascensor” al momento del accidente.
“La información que pudimos reconstruir es que aparentemente les prestaron a los chicos el SUM del edificio para hacer una fiesta. Es decir, que ni siquiera hay propietarios del departamento involucrados directamente”, explicó González.
Vecinos del edificio también mencionaron que el ascensor había presentado fallas en los días previos. “Se trababa o no respondía bien a los botones, pero nadie imaginó algo así”, comentó una residente.
Los momentos posteriores al accidente
Los primeros indicios: posible exceso de peso
El especialista en mantenimiento de ascensores Cristian Salvatierra, con más de veinte años de experiencia en el rubro, aportó una de las primeras hipótesis técnicas sobre el hecho.
“Los ascensores son seguros, tienen distintos sistemas de protección. En este caso, aparentemente lo excedieron de peso en una cabina de seis personas aproximadamente, 450 kilos”, explicó.
Según detalló, “el ascensor bajó a una velocidad normal, pero al estar excedido de peso, se pasó de nivel en el último piso y se frenó con el resorte de contención”. Y agregó: “Si hubiese caído de manera libre, estaríamos hablando de víctimas fatales”.
Sobre la ausencia de alarma sonora por exceso de peso, Salvatierra aclaró que no todos los equipos la incluyen: “Es un adicional que se le puede agregar”.
El rescate y el estado de los heridos
El SAME desplegó once ambulancias y unidades de triage para asistir a los heridos, que fueron derivados a los hospitales Fernández, Pirovano y Rivadavia. La situación más delicada fue la de una joven que sufrió la fractura de un fémur, aunque su estado no reviste riesgo de vida.
Tres de los padres de los jóvenes se encontraban en Buenos Aires y acudieron de inmediato a los hospitales. “La prioridad era estar ahí, dar tranquilidad y transmitir calma a las familias que seguían la noticia desde Bariloche”, contaron allegados.
El edificio, inaugurado hace pocos meses, ya había recibido observaciones por parte de los vecinos debido a supuestos inconvenientes en el funcionamiento de los ascensores.