Convocan a participar de un baile solidario
En Bariloche existe lo que Juan Pablo Rainone define como “una comunidad bachatera, salsera y kizombera”. Es decir, un grupo de gente a la que le gusta bailar bachata, salsa y kizomba (género que nació en Angola). Y, desde ese grupo de personas, con el empuje del propio Juan Pablo, surgió la iniciativa de realizar, al menos una vez al año, algún evento solidario. En esta ocasión, decidieron convocar a los amantes de esas técnicas a asistir al anfiteatro de Villegas y Moreno, hoy —jueves— a partir de las 16, para compartir una jornada a puro ritmo y, a la vez, colaborar con algún comedor de la ciudad.
La propuesta, que cuenta con el respaldo de la Subsecretaría de Cultura de Bariloche, es que quienes acudan lleven un alimento no perecedero, y los propios asistentes votarán para escoger un sitio al cual destinarlos. La idea es que se trate de una escuela/comedor, ya que consiguieron el apoyo de una firma que reunió útiles y podrían integrarse ambas colaboraciones a un sitio.
Según explicó Juan Pablo, la intención es que la gente converja en un marco de conversación y mate para luego, a partir de las 17 y hasta las 19, integrarse en un baile donde reinarán los géneros mencionados, en un ámbito que se describe como “social”. Luego habrá una clase de kizomba.
Más allá de la propuesta, Rainone destacó que realizó un pedido a la Municipalidad para que arreglen el piso del anfiteatro, ya que en la actualidad se encuentra en malas condiciones. Según le indicaron, en estos momentos se está gestionando la compra de materiales para restaurar el sitio en pos de que, en un futuro cercano, quede en un estado propicio para realizar diversas actividades.
Cabe resaltar que quienes llevan adelante la propuesta, cada vez que concurren a ese espacio (porque ya lo han utilizado en bailes anteriores), se encargan de limpiarlo, antes y después de los encuentros.
Cuando bailar es una pasión.
Juan Pablo es un apasionado de los diversos estilos mencionados. Para él, todo comenzó en 2015, cuando en un viaje a Chile, en un boliche, vio a una pareja bailando bachata y quedó deslumbrado. A la vuelta, comenzó a tomar clases.
Así, junto a varias personas con gustos similares, impulsan eventos solidarios como el que plantearon en esta ocasión.