POLÉMICO
Por qué Eduardo Feinmann vinculó a La Joaqui con el triple crimen en Florencio Varela
El asesinato de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Morena Gutiérrez en Florencio Varela generó conmoción en todo el país. En medio de la cobertura, Eduardo Feinmann sorprendió al vincular la tragedia con las letras de La Joaqui, una de las referentes del género urbano más escuchadas por los jóvenes.
La reflexión se produjo al aire de Alguien Tiene Que Decirlo (Radio Mitre), cuando sonó “Gaucho”, tema que la cantante lanzó en 2017. Eduardo Feinmann decidió leer fragmentos de la letra, que dice: "Me gusta con esa cara de malo, con los ojos rojos, la pistola al costado, marginado yo lo amo, por vos mato y saco de cheto a los gatos... le pido al gaucho que nunca caigas en cana, si llega la patrulla, bajamos la persiana, alto, alto, esto es un asalto, ey, cuidame, guacho".
Tras repasar el texto, el periodista fue contundente: “¿Cuándo pasamos de eso que escuchamos tan lindo, canciones de amor, a esta porquería?”, se preguntó con evidente indignación. Para Feinmann, lo que plantean algunas canciones actuales representa un cambio cultural preocupante.
La discusión se profundizó cuando agregó: “Es impresionante. Algo pasó en nuestra sociedad. Los valores están totalmente trastocados. ¿Y esto es una letra de amor? La nena buena de los nenes malos, ¿Qué tal?”. En ese momento, su compañero Gabriel Iezzi intervino con un comentario en la misma línea: “En los últimos 15 o 20 años cambiaron los valores y la moral”.
Con esa mirada crítica, Feinmann fue más allá y estableció un paralelo directo entre la música de La Joaqui y el crimen de Florencio Varela. “Ustedes se preguntan por qué la sociedad, la Argentina, está conmovida con el caso de estas tres chicas. Tiene que ver mucho con esto. Romantizar y naturalizar drogas, y armas”, manifestó, dejando en claro que considera a estas letras como una influencia negativa.
El análisis, lejos de pasar desapercibido, generó debate en redes sociales. Mientras algunos oyentes coincidieron con la preocupación de Eduardo Feinmann por la violencia simbólica en la música, otros lo criticaron por cargar contra La Joaqui en un contexto de tragedia que todavía está bajo investigación.
Más allá de la polémica, lo cierto es que el conductor volvió a instalar un debate recurrente: hasta qué punto las canciones reflejan una realidad social o la impulsan. En este caso, el cruce entre el triple crimen y las letras de La Joaqui dejó en evidencia una grieta cultural que divide opiniones y que, probablemente, seguirá sumando capítulos en la discusión pública.