RENACIMIENTO
La confesión de Matías Alé sobre su brote psicótico: “Yo era un salvador y tenía que…”
Pasaron casi diez años desde aquel episodio que marcó para siempre la vida de Matías Alé, pero el actor todavía conserva intactos los recuerdos de lo que atravesó en noviembre de 2015, cuando sufrió un brote psicótico con delirio místico. En una reciente entrevista decidió hablar en primera persona sobre lo que sintió, cómo se desarrolló la experiencia y de qué manera logró rehacer su vida tras ese duro trance.
El ex galán televisivo reconoció que en ese momento estaba convencido de que debía cumplir una misión extraordinaria. Según explicó, sentía que huía de un mal que en realidad no existía y que tenía que proteger a alguien que cumpliría un rol esencial para salvar al planeta. Esa idea lo llevó a creerse un elegido con un mandato divino.
Matías Alé recordó que incluso llegó a elaborar un plan concreto: construir un Arca de Noé en Córdoba. “Yo me creía un salvador y que tenía que hacer un Arca de Noé para salvar a la humanidad. De hecho, empecé a buscar madera para hacerla en la Posada del Qenti en Carlos Paz. Yo me acuerdo de todo eso y pensaba que era hermoso”, contó el actor, dejando en claro que aquellos días permanecen vívidos en su memoria.
En medio de esa fantasía, también pensaba en fabricar helados bendecidos y repartirlos entre la gente como parte de su misión de salvación. Sin embargo, el delirio no se extendió demasiado: fue internado antes de poder llevar a cabo esas ideas. Durante esa primera internación, permaneció 45 días bajo control médico y recién entonces comenzó un proceso largo de recuperación.
Pese a la gravedad de lo sucedido, Matías Alé no describe esa etapa solo desde el dolor. Para él, lo que vivió tuvo un costado luminoso, porque le permitió replantearse su vida y encontrar nuevos propósitos. Reconoce que, aunque la experiencia fue extrema, logró atravesarla gracias al acompañamiento médico y al sostén de sus seres queridos.
Hoy, con una mirada completamente distinta, el actor asegura que su objetivo al contar estos recuerdos es transmitir un mensaje esperanzador. Quiere demostrar que es posible salir adelante aun después de una crisis tan fuerte. Matías Alé afirma estar “curado” y asegura que atraviesa “el mejor momento de su vida”, disfrutando del presente sin miedo a volver atrás.
De este modo, aquel hombre que una vez creyó ser un salvador con una misión divina hoy se muestra agradecido de haber recuperado la estabilidad y la calma. Su testimonio funciona como un recordatorio de que, incluso después de una tormenta, es posible reconstruirse y empezar de nuevo.