ESCÁNDALO
Benjamín Vicuña explotó por el manejo de la China Suárez con sus hijos en Turquía: “No soy tonto…”
El presente de Benjamín Vicuña no es sencillo. El actor chileno quedó envuelto en un conflicto familiar que lo golpeó de lleno en lo más íntimo: la crianza de sus hijos menores, Magnolia y Amancio. Todo se destapó cuando se enteró, según él mismo relató, a través de las redes sociales que los pequeños habían sido escolarizados en Estambul, Turquía, país al que viajó su madre, la China Suárez, junto a Mauro Icardi.
La confirmación de la noticia llegó de la manera más inesperada. Fue la propia China quien lo compartió en una publicación en Instagram, lo que sorprendió y preocupó al actor, que aseguró no haber tenido aviso previo sobre semejante decisión.
En un móvil con LAM, Vicuña no ocultó su malestar y habló con la sinceridad de alguien que se siente desbordado. “Me gustaría que dejemos a los chicos de lado. La paternidad es mi parte más importante y el lugar más doloroso para atacarme”, afirmó, con la voz cargada de enojo y tristeza. Para él, la exposición pública de los menores en medio de este conflicto no solo es injusta, sino que además puede resultar perjudicial para ellos.
Uno de los puntos que más lo angustió fue la modificación de la rutina cotidiana de Magnolia y Amancio, que para un padre representa un eje fundamental. “Se cambió la rutina, no soy tonto y me di cuenta, pero mis hijos quedaron en un lugar incómodo”, sostuvo Benjamín, dejando en claro que su preocupación principal pasa por el bienestar de los pequeños.
En ese contexto, Vicuña explicó que intentó manejar la situación de la manera más cuidadosa posible para no trasladar tensión a los chicos. “Le pedí a los abogados que se comunicaran y se entendieran, no hubo respuesta en más de una semana”, reveló, evidenciando la falta de diálogo que agudizó aún más el conflicto.
A pesar de todo, Benjamín remarcó que no baja los brazos y que su prioridad sigue siendo estar presente en la vida de sus hijos. “Genera desesperación que el vínculo no pueda ser tan fluido”, concluyó, en un mensaje que refleja con crudeza lo difícil que resulta atravesar una situación en la que los afectos más profundos quedan en medio de tensiones adultas.
Entre la distancia, las decisiones unilaterales y el deseo de proteger a los niños, Vicuña dejó expuesto un capítulo complejo de su vida privada que vuelve a mostrar lo difícil que puede ser mantener la calma cuando se trata de lo más valioso: los hijos.