2025-09-20

TEATRO

Una comedia grotesca apuesta a mostrar que la muerte iguala

“Seamos de la clase social que sea, todos terminaremos como banquete de gusanos”, afirma la protagonista de la obra.

La muerte como incógnita y disparadora de reflexiones que llegan a partir de cierta bufonería. Eso, de algún modo, es lo que presenta Banquete de gusanos, obra que podrá disfrutarse en la Biblioteca Sarmiento el domingo a las 21.

Lee también: Adentrándose en el Instituto Balseiro: mística y un futuro incierto

El proyecto nació en el ámbito universitario, a partir de un trabajo de la cátedra Dirección 1 (parte de la carrera de Arte dramático), de la Universidad Nacional de Río Negro, que cursaba Helena Benito, quien convocó a Lucrecia Alzueta para que la acompañara.

Lucrecia, en escena.

“En principio, duraba diez minutos; luego la fuimos extendiendo”, explica Lucrecia, quien suma: “La dramaturgia es de Helena Benito y mía, y está inspirada en una escena particular de Hamlet, de Shakespeare, donde dos sepultureros entierran al personaje de Ofelia. Esa fue la semillita, el germen, en base a lo cual empezamos a construir todo lo que hoy conocemos como Banquete de gusanos. Helena se encarga de la dirección; yo actúo (interpreta a siete personajes)”.

La expresividad en toda su potencia.

Durante el trabajo desarrollado para darle forma a la versión de la puesta actual, se añadió la presencia de Sabrina Fuselli, quien compuso la música que también ejecuta durante la puesta. “Cerró el círculo de lo que teníamos pensado para Banquete de gusanos en un principio, que, precisamente, era que tuviera música y sonorización en vivo”, dice Lucrecia.

Sabrina y Lucrecia.

Hay que remarcar que Banquete de gusanos, en 2023, en el marco de la Fiesta Provincial del Teatro, fue seleccionada para representar a Río Negro en la Fiesta Nacional del Teatro que se desarrolló en las provincias de La Rioja y Catamarca. Desde entonces, la obra ha participado de varias giras y festivales.

Gestualidad.

Lucrecia es oriunda de Río Colorado y, tras un paso por Buenos Aires, desembarcó en Bariloche en 2012. La actualidad, más allá de su labor como actriz en varias obras, la encuentra como docente de teatro en escuelas secundarias.

—¿Qué es el teatro para vos?

—En esta etapa, todo. Es mi forma de vida. En otros momentos me he dedicado a trabajar de otras cosas, pero ahora no concibo la existencia si no es relacionada de alguna u otra manera con lo teatral; no solo actuando, sino desde el aspecto que sea, a través de la docencia o desde alguna otra rama, como podría ser la dirección. 

—¿Y cuándo descubriste esa pasión? 

—De chica. Empecé a los doce o trece años, en Río Colorado, donde participé de un taller de adolescentes que tenía el Teatro de La Barda, uno de los más antiguos de la provincia. A algunos de los que estábamos ahí, nos convocaron del grupo de adultos, para que vayamos a tomar clases y ensayar con ellos, y así tuve también la posibilidad de participar en ciertas obras. 

—¿Cuán complicado es hacer teatro en estos tiempos?

—Tengo la fortuna de decir que, aunque muy austeramente, puedo vivir en base al teatro, dando clases y actuando. Pero, en general, resulta súper complicado. El Instituto Nacional del Teatro, que siempre estuvo para apoyar al teatro independiente, se encuentra en un momento crítico, en donde todas las líneas que teníamos de apoyo se vieron afectadas. Siempre resultó difícil hacer teatro independiente, ya que requiere mucho esfuerzo para, quizá, no ganar lo que uno ganaría en un trabajo en relación de dependencia, pero hoy en día termina siendo mucho más complejo que en otros momentos… No deja de ser lindo, pero es sacrificado, con muchas horas de ensayo que a lo mejor no siempre se condicen con lo que uno puede ganar en términos de dinero.

—¿Cómo definirías Banquete de gusanos?

—Es una comedia grotesca. A través de la bufonería, cuestiona y se burla de los ritos y los mandatos sociales alrededor de muchos temas, pero, fundamentalmente, de la muerte y de cómo, en definitiva, nos termina igualando, porque, seamos de la clase social que sea, todos terminaremos como banquete de gusanos.

—Y, ya que la idea de la puesta surgió alrededor de la temática de la muerte, para vos, precisamente, ¿qué significa la muerte?

—A través de esta obra, intentamos tomarla como parte de la vida. Banquete de gusanos reflexiona un poco sobre eso, sobre una cuestión cíclica, donde uno, a pesar de morirse, puede convertirse en otra cosa, teniendo en cuenta la creencia que se tenga —o no— se puede pensar en la reencarnación, en una transmutación, o bien en convertirse en compost en la tierra… En cualquier caso, siempre nos estamos transformando, no desaparecemos.

Te puede interesar