2025-09-19

Vecinos de las 112 Viviendas piden frenar un proyecto inmobiliario sobre un humedal

Días atrás se realizó un abrazo simbólico para frenar un proyecto de 49 casas sobre un humedal del Ñireco y piden al Concejo que mantenga el uso agrícola del suelo para proteger el ambiente y evitar inundaciones.

Con un abrazo simbólico y el acompañamiento del Foro de Juntas Vecinales por el Ambiente, los barrios 112 y 150 Viviendas de Bariloche se movilizaron para defender el humedal que bordea el arroyo Ñireco, un ecosistema que, según estudios técnicos, resulta clave para amortiguar las inundaciones en la zona.

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Es una zona muy peligrosa para la construcción de viviendas”, advirtió Corina Gómez, integrante de la Junta Vecinal 112 Viviendas y del foro ambiental, en diálogo con El Cordillerano Radio. Recordó que un estudio de SESEMAR de 2005 ya había identificado el lugar en “color rojo” como área de alto riesgo.

“El agua desborda y va a nuestro barrio”

Gómez explicó que el terreno en cuestión aún figura como suelo agrícola, pero un privado solicitó al Concejo Municipal cambiar el uso de suelo a urbano para levantar 49 viviendas. “Si se construye sobre el humeda, si se agrega más cemento, el agua desborda y va a nuestro barrio”, remarcó.

Los vecinos conocen de cerca las consecuencias: “En 2004 se vino abajo la barda y desbordó el arroyo; desde entonces tenemos aguas subterráneas y fluviales en las paredes de nuestras casas”, recordó.

El “Abrazo” que dio nombre al arroyo

La comunidad bautizó como ‘El Abrazo’ a la pequeña laguna y al arroyo estacionario que buscan proteger. “Antes del abrazo hicimos una charla con biólogos y geólogos que explicaron lo que significaría edificar arriba del humedal”, contó Gómez. La acción no solo pretende defender el ecosistema, sino también garantizar la seguridad de quienes ya habitan y de quienes podrían llegar a vivir allí.

Presión vecinal y debate en el Concejo

Gracias a la movilización, el desarrollador modificó su proyecto inicial, aunque el pedido de cambio de uso de suelo sigue en debate. “Si nosotros no hubiéramos intervenido, esto continuaba. Ahora estamos a la espera de que el Concejo Municipal retome las sesiones y decida”, señaló la vecina.

Los vecinos se apoyan en la Carta Orgánica Municipal, que establece la protección de humedales, y en las ordenanzas que regulan su cuidado. “No queremos un cambio de proyecto: queremos que no se cambie el uso del suelo. El humedal nos sirve como esponja, aun cuando ya estamos afectados”, insistió.

Mientras esperan que los concejales retomen el tratamiento, el mensaje del barrio es firme: proteger el humedal es proteger la vida y el equilibrio natural de toda la cuenca del Ñireco.

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