“Traje un pedazo de Malvinas”: la voz del último capellán de la guerra que visitó Bariloche
El Padre Vicente Martínez Torrens, último capellán de la Guerra de Malvinas, permanece como una de las voces para narrar aquellos 74 días que marcaron para siempre la historia argentina. Permaneció en las islas hasta el 19 de junio de 1982 y posee, entre otros valiosos elementos, la primera bandera izada el 2 de abril de aquel año.
Malvinas, cerca del corazón del Padre Martínez Torrens
Actualmente reside en General Roca y estuvo presente en la inauguración del Memorial Malvinas de Bariloche, siendo el veterano que aportó elementos únicos para que una parte tangible de las islas pudiera estar presente en la capital de los lagos.
"He venido con tranquilidad a visitar el Memorial, me hicieron emocionar sobre todo los sones de la banda de la Escuela de Montaña cuando tocó los acordes de la marcha de fusileros. Con esa marcha desembarcamos en Malvinas, al igual que Liniers en 1806. Me revivió ese momento", relató el capellán con visible emoción a Diario El Cordillerano.
La respuesta de la comunidad barilochense superó todas las expectativas. "Quiero felicitar a la comunidad por la respuesta que tuvieron, la playa quedó chica", destacó Martínez Torrens, quien fue el responsable de aportar las muestras más significativas del museo.
Entre los elementos que trajo desde las islas se encuentran arena de una de las playas minadas ubicada entre Puerto Argentino y el aeropuerto, lana de Bahía Fox, piedras del cementerio donde descansan los caídos argentinos, "es roca triturada porque no hay ripio, lo que se usa es piedra triturada", y turba de Malvinas, el combustible utilizado en las casas domésticas de las islas.
"Un poco de Malvinas está presente aquí", resume el padre Martínez Torrens sobre su aporte al memorial, que trasciende lo simbólico para convertirse en una conexión física, es territorio mismo en Bariloche.
Su reflexión final enmarca el conflicto en una perspectiva histórica más amplia, el eje principal del museo que no es sólo bélico: "Tomar Malvinas solamente por la batalla puede parecer una aventura alocada, pero cuando vemos la reivindicación de la soberanía, es patrimonio nuestro".
Además de capellán del Ejército, Vicente Martínez Torrens, fue un excelente cronista de todo lo que sucedió en la guerra. Como participante del conflicto, escribió un primer libro llamado “Dios en las trincheras”. En el segundo libro no quiso dejar a ningún héroe afuera y se lanzó a recopilar cientos de testimonios, viajando a distintos lugares del país para conocer más en profundidad quiénes fueron esos héroes. Esa recopilación le llevó 30 años y cuenta con el relato de 649 soldados argentinos.