FUERTE RELATO
El escalofriante relato de Gastón Soffritti sobre el maltrato de Cris Morena: “Me gritó sos un…”
Gastón Soffritti sorprendió al poner en palabras un costado desconocido de su infancia en la televisión: su paso por las producciones de Cris Morena no estuvo exento de momentos traumáticos. En su libro Vos Sí Que No Tenés Problemas, publicado a principios de septiembre, el actor cuenta que, detrás del éxito de programas como Rincón de luz o Floricienta, también atravesó episodios de maltrato que lo marcaron para siempre.
Uno de los pasajes más fuertes del texto lo describe con crudeza: “Tengo doce años, estoy arriba del escenario, veo una mujer flaca de pelo rubio, largo, ondulado que dirige todo un elenco de niños; grita sin parar desde abajo, no dice nombres, es violenta, lo que dice y cómo lo dice es violenta”, relató. Aunque no mencionó directamente a Cris Morena, la descripción apunta de lleno a la productora.
Ese recuerdo abrió nuevamente el debate sobre las exigencias en sus ficciones y las presiones que recaían sobre los chicos que soñaban con triunfar en la televisión. Para Gastón Soffritti, esa etapa fue tan intensa como dolorosa, al punto de dejar cicatrices que todavía hoy reconoce.
Ya en su juventud, el actor atravesó otra crisis durante las grabaciones de Graduados. “Mientras grababa Graduados tuve ataques de pánico. Esas cosas pasan cuando mejor te está yendo, no cuando peor te está yendo. Creo que pasa eso porque cuando estás abajo no hay más abajo, pero cuando estás arriba es difícil de manejar, porque el éxito es algo muy efímero”, confesó.
Aunque parecía tener todo, su bienestar estaba en jaque. “Venía de cosas más fuertes y parecía que tenía todo, pero eso no alcanza para vivir y estar bien. Me pasó que me perdí a 20 cuadras de mi casa, tuve un ataque de pánico y no sabía dónde estaba”, recordó.
Con el tiempo, encontró en la terapia una forma de sanar: “Hice mucha terapia, alternativas y tradicionales. A mí me sirvió, pero entiendo que no todos tienen esa posibilidad”.
Por eso, Gastón Soffritti cerró con un mensaje que interpela al medio y al público: “En la mayoría de los lugares en los que laburás siempre hay presiones incontrolables y no hay un psicólogo en todos lados, más cuando sos chico. Es fundamental que se empiece a tratar esto en serio”.