En el Llao Llao, el secretario de Finanzas de la Nación dijo: “No se preocupen, va a salir bien”
Durante la cuadragésima sexta Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), el secretario de Finanzas de la Nación, Pablo Quirno, dijo aquello que los representantes del sector empresarial reunidos en el hotel Llao Llao querían escuchar.
Durante su presentación, que se llevó a cabo en el salón que lleva el nombre del establecimiento hotelero —tras el plato principal del almuerzo y antes del postre—, marcando, según su apreciación, avances del país respecto a la situación que encontró Javier Milei al arribar a la Presidencia, brindó gran cantidad de cifras y estadísticas —debe entenderse que el encuentro se dirige a ejecutivos, directores y gerentes de empresas e instituciones provenientes de las áreas de finanzas, administración, planeamiento, control de gestión, tesorería, contaduría y compras—. Igualmente, consideró: “Atrás de los números, hay personas”. Y, en tal sentido, afirmó: “El gobierno más liberal y ‘cruel’ de la historia —obviamente, lo de ‘cruel’, de manera irónica— sacó a doce millones de la pobreza; cuando llegamos, el cincuenta por ciento de los chicos no llegaban a cubrir la canasta básica alimentaria; hoy se cubre el cien por ciento”.
Con la vista en el público presente, el funcionario afirmó: “Todo lo que estamos haciendo, en la generación de las condiciones para que el sector privado se desarrolle, tiene que ver con haber hecho las cosas desde el Estado para sacarle el pie de encima”.
En ese punto, apreció que se busca que ese sector “invierta, crezca, emplee… Porque no hay ningún otro sector en la economía que genere riqueza más que el privado”.
Por otra parte, resaltó: “Nuestro compromiso siempre va a ser la macroeconomía ordenada, desde un principio fundamental dado por el orden y el equilibrio fiscal”.
Acerca de las últimas semanas, donde diversas cuestiones —desde audios que apuntan al círculo cercano al presidente hasta cierta apreciación popular de un bamboleo económico, más votaciones contrarias en el Congreso— movieron la estantería del país, Quirno manifestó: “Quieren desestabilizar lo que estamos construyendo”.
En cualquier caso, sus palabras estuvieron dirigidas a dar tranquilidad. Por eso, sobre el final, expresó: “No se preocupen, va a salir bien”. Eso sí, por las dudas, aclaró: “Votemos bien en octubre”. Y prometió que “Argentina volverá a ser potencia”.