Crimen en el cementerio: los detuvieron porque sospechan que brindaron refugio al presunto homicida
Minutos después de la muerte de Lautaro Gallardo, el sábado pasado en la calle Michay del barrio Eva Perón, los investigadores detuvieron a dos vecinos debido a que le habrían dado refugio al presunto homicida tras la balacera fatal.
Los vecinos escucharon seis detonaciones de arma de fuego, cuatro de las cuales habría impactado en el cuerpo de Gallardo.
La víctima arribó en una moto tipo enduro. En la balacera, una camioneta Ford Ranger que estaba en el lugar recibió un impacto de bala.
Gallardo, malherido, buscó refugio en una vivienda ajena donde cayó muerto. Rescatistas le practicaron maniobras de reanimación aunque no lograron reestablecerlo. Al lado del cuerpo quedó un arma de fuego con la que habría intentado repeler el ataque homicida.
Dos detenidos
La Policía acudió al lugar, cuando el clima estaba convulsionado. Una de las primeras medidas fue la detención de dos sujetos que viven a 100 metros de la escena del crimen, ya que en esa vivienda habrían dado refugio al homicida.
La excusa de la detención fue un posible encubrimiento. Se cree que el autor corrió desde el sitio donde ultimó a Gallardo hasta esa casa para refugiarse. Sin embargo cuando los uniformados ingresaron, no dieron con el presunto autor.
Se cree que el homicida y la víctima tenían diferencias de larga data. Gallardo debía cumplir con prisión domiciliaria aunque decidió sacarse la tobillera electrónica y burlar la reclusión.
La Unidad de Arresto Domiciliario (UADME) advirtió, tiempo atrás, que el dispositivo GPS dejó de emitir señal. Fue rastreado por distintos sectores aunque no fue posible recapturarlo.