Murió una vecina de Bariloche: una vida de amor, compromiso social y compañerismo
Ayer se conoció la noticia del fallecimiento de Carmen Huan a quien muchos conocían por haber formado una familia junto a Vicente Ojeda pero su partición activa en la ciudad casi siempre fue de manera silenciosa.
Nació el 13 de noviembre de 1932 en La Dulce, en Necochea, en el seno de una familia de inmigrantes daneses. Sus padres José Haun y Rigmor Moller, integraban la importante colectividad de ese origen dedicada fundamentalmente a las labores agrícolas.
Su infancia y primera juventud transcurrió en esa zona donde estudió y comenzó a trabajar tempranamente en establecimientos rurales. La colectividad danesa se destacaba por alternar el trabajo con actividades deportivas y Carmen se convirtió en una buena jugadora de handball.
A comienzos de la década del 50, junto a otras jóvenes, decidió tentar suerte en Bariloche en el ámbito de la actividad turística y así trabajó (en distintas temporadas) en establecimientos como Bosque de Arrayanes, Villa Traful y más tarde en los hoteles Bella Vista, Llao Llao y Catedral Ski.
Su incursión por el cerro Catedral le permitió encontrar un esquiador, Vicente Ojeda, con quien entabló matrimonio en 1960. De esa unión nacieron tres hijas, Elisa Edel, Silvia Inés y Nancy Noemí, quienes le dieron a Carmen siete nietos.
Carmen puso todo su esfuerzo en el manejo del hogar, acompañado a su esposo que, por cierto, tuvo una intensa actividad no sólo laboral, sino también en el campo social y deportivo de la ciudad.
Ello la llevó también a colaborar en las instituciones a las que estaba ligado su esposo, integrando la Comisión de Damas del Club Andino Bariloche, la Rueda Femenina del Rotary Club Bariloche y la Comisión pro Escuela Hospitalaria, entre otras.
Carmen desarrolló una vida activa, integrada a la comunidad barilochense -a la que se unió hace más de cincuenta años- con total identificación con el medio y su sociedad.