Bariloche: aunque El Polaco no pudo venir, su hija tuvo un viaje de egresados inolvidable
No todas las adolescentes viven el viaje de egresados con la energía y el desparpajo de Sol Cwirkaluk. La hija de El Polaco y Karina La Princesita eligió disfrutar a pleno uno de los ritos más esperados de la secundaria, transformando su viaje a Bariloche en una secuencia de recuerdos, paisajes nevados, noches temáticas y experiencias compartidas con amigas. Aunque su papá no pudo acompañarla por motivos de salud, Sol no dejó que nada empañara la alegría y la emoción de una semana que quedará en su memoria para siempre.
Apenas comenzó el recorrido, la joven dejó registro de cada instante con fotos que rápidamente se multiplicaron en sus redes sociales. Grupal, en soledad o abrazada con compañeros, sus postales tejieron el relato de un egreso en el que la naturaleza andina le sumó magia a la tradición.
En varias imágenes se la puede ver al aire libre, con una campera gris y detalles rojos. El suelo repleto de nieve, los árboles fijos como testigos y, al fondo, las montañas nevadas: la postal era perfecta y Sol posó sonriente, dejando ver el brillo especial de quien vive un momento irrepetible.
Contemplar el paisaje también fue parte de la experiencia: en una de las fotos, Sol aparece de espaldas, rodeada por la inmensidad blanca. En otra, abraza con calidez a un compañero, ambos sonrientes en ese paisaje soñado que Bariloche pudo ofrecerle a una camada de estudiantes apasionados por la aventura.
Pero las noches tampoco quedaron afuera de la aventura. Como manda la tradición, Sol se sumó a las fiestas temáticas y posó junto a su grupo de amigas, cada una con disfraces creativos y llenos de color.
Una imagen la mostraba transformada en un auténtico “ángel” dorado, con un corset brillante y pantalón haciendo juego, sumando alas y una actitud que reflejaba pura alegría. Otras postales la exhibieron con un conjunto de tonos rosados y celestes, y hasta se animó al cosplay: las imágenes la inmortalizaron como un divertido elfo al mejor estilo Dobby de Harry Potter, en una selfie junto al espejo en la que sus amigas apostaron por universos distintos: una de Los Simpsons, otra como el clásico Mario Bros. Risas, abrazos y gestos llenos de complicidad inundaron cada rincón del baño del hotel, informó Infobae.
El viaje fue mucho más que a puro ritmo nocturno. También hubo pausas para la distensión y la intimidad de grupo, como cuando Sol posó en el pasillo del hotel con la camiseta de la Selección Argentina y un short animal print, mirada relajada y una felicidad que se notaba en cada gesto.
La joven se mostró plena, segura, y se entregó a vivir todos los pequeños rituales: desde el desayuno en equipo hasta la vuelta agotadora en micro, Bariloche le regaló un álbum de recuerdos.