Alerta: en aguas de un río de Junín de los Andes encontraron bacterias tóxicas, metales pesados y fármacos
Un informe técnico interinstitucional confirma un deterioro creciente en el río Chimehuin, con presencia de cianobacterias tóxicas, metales pesados, fármacos y bacterias que ponen en riesgo la salud y el ambiente.
Incluso en la naciente —de donde se abastece Junín de los Andes— se detectaron contaminantes. Además, se comprobó que el sistema de potabilización no logra responder adecuadamente a esta situación.
Los efectos ya se ven en la población: aumentaron los casos de diarreas en la ciudad
Los estudios realizados muestran un incremento sostenido en nutrientes, metales pesados, restos de fármacos y microorganismos que alteran la composición natural del río. Estas condiciones favorecen la proliferación de cianobacterias tóxicas, las cuales, sumadas a la presencia de contaminantes, pueden generar impactos directos en la salud.
El informe señala que los sectores más afectados se ubican aguas abajo de las zonas urbanizadas, lo que evidencia que el factor antrópico es el principal responsable. Además, se detectó que el sistema de potabilización en Junín de los Andes no logra responder de manera adecuada a la calidad del agua cruda actual: en varias muestras de la red domiciliaria no se halló cloro residual y el análisis bacteriológico resultó positivo.
Llamativamente, incluso en la naciente del río —zona que debería permanecer prístina— se registraron cianobacterias tóxicas y restos de fármacos, un hecho que preocupa aún más, ya que de allí se obtiene el agua potable de toda la ciudad.
La relación entre el deterioro del agua y la salud de la población es evidente: durante el período estudiado se constató un aumento en los casos de diarreas en Junín de los Andes, lo que refleja de manera concreta cómo el ambiente impacta en la vida cotidiana de la comunidad.
La calidad del agua es un derecho y una necesidad vital. Su preservación es clave para garantizar salud, desarrollo y futuro, citó Urbana Jandes.