Fiesta de la Nieve 2025: la jornada más dulce y la intención de entrar al Guinness de los Récords
Bariloche vivió algo así como su propio Bake off en la jornada más dulce de la Fiesta de la Nieve.
Más de veinte participantes llevaron sus creaciones para participar del concurso de tortas, que se dividió en tres categorías (junior, amateur y profesional).
Un dato importante es que los pasteles —más allá de las porciones que se cortaron para que el jurado pudiera degustar los sabores—, antes de que se dieran a conocer los ganadores, fueron retirados para ser trasladados a diversas entidades de la ciudad, como hogares solidarios, merenderos y el Hospital Zonal Ramón Carrillo.
Cada torta mostraba una belleza distinta.
Y, ya que mencionamos al jurado, debe señalarse que estuvo integrado por Yolanda Altamirano, Mirta Carabajal, Ana Arias, Lea Falaschi y Francisco Tamini.
Cabe destacar que Yolanda Altamirano ha sido la impulsora del concurso, hace treinta y cuatro años. Ella, que descubrió la pasión por la pastelería desde pequeña, ante el panorama que tomó el concurso a lo largo de los años, expresó: “Estoy orgullosa y feliz, porque pensé algo con mucha visión de futuro. Mi deseo es que se siga realizando y creciendo”. Incluso señaló que le gustaría que cada provincia realizara encuentros similares, donde el arte pastelero de las diversas zonas del país se representara con los insumos de las distintas regiones, como sucede con este certamen dulce en Bariloche.
En BEC reinaron las sonrisas.
Más allá de eso, Yolanda tiene en mente desarrollar una actividad especial el año próximo. Con la idea de ingresar en el Libro Guinness de los Récords, desea realizar una torta inmensa en la base del cerro Catedral. En tal sentido, calcula que, aproximadamente, tendrían que proyectarse unas cinco mil porciones, aunque aclara que es un dato para corroborar cuando el proyecto se confirme.
Pequeñas esculturas dulces.
Mirta Carabajal, en tanto, fue la invitada estrella de esta edición. Así, encabezando el jurado, reconoció: “Me encontré con cosas mucho mejores de lo que pensaba hallar. Estoy sorprendida, sobre todo, con los interiores de las tortas, porque creía que iban a estar secos, pensando que elaboraban el biscocho con tiempo para poder hacer ‘una escultura’, pero no fue así; la verdad es que hay sabores realmente buenos. Además, se le da valor al producto que se consigue en la región”.
Mirta Carabajal, durante la entrega de premios.
“Otra cosa que me ha impresionado es que, al sabor, se le suma la prolijidad. Y en cuento a las ‘formas”, estoy deslumbrada, porque entre los amateurs y los profesionales no hay tanta diferencia; incluso maravillan aquellos que se presentan como juniors, porque el nivel es muy bueno”, añadió, para concluir: “Me llevo una impresión excelente”.
Espíritu de camaradería.
Las “esculturas” dulces a las que hacía referencia Mirta Carabajal abarcaban propuestas diversas. Si bien la premisa era centrarse en la nieve, cada cual tomó ese acercamiento a su modo. De tal forma, se vieron figuras de esquiadores, personas jugando en la nieve, el Centro Cívico, la Cascada de los duendes, teleféricos, paisajes… ¡Y todo hecho en torta!
El paisaje barilochense llevado a torta.
Una de las “formas” que más cautivó las miradas tuvo que ver con un perro San Bernardo (pastel que se quedó con el segundo lugar en la categoría amateur).
Un perro que deslumbró.
Asimismo, destacó, por su diseño, una torta basada en el refugio Roca negra, del cerro López. Su autora fue Brenda Boock, quien además reveló la historia que envolvía su creación, demostrando de esa manera cómo la pastelería también tiene alma.
Brenda en familia, junto a la torta refugio.
Brenda estudió en La escuela de cocineros patagónicos, de Neuquén, donde se recibió en 2010. “Me apasiona la gastronomía”, apuntó la joven, quien, para su creación, decidió poner, como elemento principal, al arándano. “Nací y me ‘malcrié’ acá, así que la fruta fina la tengo incorporada”, detalló.
Panorama nevado en esquí.
La de este año fue la primera edición en que Brenda participó, y apenas tomó la decisión de integrar el certamen pensó en llevar a cabo una réplica dulce del refugio. “Para mí, tiene un valor sentimental”, contó, detallando que su padre, en algún momento, tuvo la concesión del lugar, por lo cual, de pequeña, ella solía visitar el sitio.
Formatos deslumbrantes.
Pero, más allá de los recuerdos felices, un hecho trágico también acude a su memoria cuando rememora los tiempos en que la familia estaba vinculada al refugio. El 1° de julio de 2004, un coihue cayó sobre una camioneta que se dirigía al refugio y mató a cuatro de sus ocupantes. Su padre aguardaba a que llegaran… Ante el hecho, y frente a un temporal de nieve que incluso provocó la rotura de los vidrios del lugar, el hombre debió descender con otras personas que estaban en ese espacio. Al bajar, pasaron junto al sitio donde se había producido la tragedia. “Desde aquel momento, noto a mi papá muy conmocionado… No ha podido volver allá... Participar en el concurso es una forma de decir: ‘Pa, si gano, iremos de vuelta’”.
Satisfacción por el trabajo hecho.
Y si bien Brenda, cuyo proyecto pastelero se encuentra en Instagram como @marquise_by_bren, no consiguió el primer lugar entre los profesionales que fueron parte del certamen de tortas de la Fiesta de la Nieve 2025, sí llegó al podio en el tercer puesto, así que, quizá, consiga retornar junto a su padre a un sitio donde, si bien la tragedia “embarró” la memoria, vivieron muchos momentos felices.
Torta ganadora en la categoría amateur.
Más allá de las vivencias personales, las “esculturas” dulces y la intervención de los jurados, debe indicarse que en Bariloche Eventos & Convenciones (BEC), España 415, espacio donde el concurso se desarrolló, también hubo presencia municipal. En distintos momentos, acudieron el secretario de Turismo de Bariloche, Sergio Herrero, y el intendente Walter Cortés, quienes se mostraron contentos ante la asistencia de público y la actividad en sí.
Los jurados probaron todas las tortas.
Herrero, por ejemplo, se encargó de entregar varios de los diplomas que atestiguaron la participación en el certamen, mientras que Cortés destacó: “Necesitamos nuestra fiesta y mostrar esta escena para el turismo, pero también precisamos encontrarnos nosotros, en esta comunión de pueblo que nos identifica”.
Jóvenes de la Escuela de Hotelería y Gastronomía.
Otro punto para destacar tiene que ver con la presencia de estudiantes de sexto año de la Escuela de Hotelería y Gastronomía, quienes presentaron productos propios que, desde septiembre, podrán conseguirse en el establecimiento educativo. Por un lado, mostraron una propuesta centrada en sopas a base de verduras deshidratadas, sin aditivos químicos, conservantes ni colorantes, y, por otra parte, expusieron un proyecto de mermeladas untables de topinambur, un tubérculo que se encuentra en la zona.