ROMANCE EN ASCENSO
Quién es la nueva novia modelo de Darío Cvitanich tras su separación de Chechu Bonelli
En el mundo del espectáculo, hay historias que, apenas se filtran, logran encender todas las miradas. Y en las últimas horas, una de ellas tiene como protagonista a Ivana Figueiras. La modelo y empresaria vuelve a ocupar titulares después de que se confirmara su romance con Darío Cvitanich, el exfutbolista que semanas atrás se separó de Chechu Bonelli.
Lejos de ser una desconocida en el ambiente, Ivana construyó su lugar con trabajo y decisión. Hija de Marcelo Figueiras, presidente de Laboratorios Richmond, la joven se inició en el modelaje siendo muy chica, desfilando para marcas reconocidas y trabajando en producciones que la posicionaron rápidamente.
Con el tiempo, y con una visión más amplia, la nueva novia de Cvitanich decidió volcarse al mundo empresarial: en 2017 fundó Pompavana, su marca de lencería y trajes de baño, pensada para unir diseño, sensualidad y comodidad en piezas exclusivas.
Aunque su carrera la mantuvo en la agenda mediática, Ivana siempre supo manejar un perfil más bien reservado en cuanto a su vida personal. Aun así, vivió romances que dieron de qué hablar, como el que mantuvo con Sebastián Ortega. Hoy, madre de dos hijas, reparte su tiempo entre su familia y el crecimiento de su marca, logrando un equilibrio que pocas veces se expone en público.
La historia con Cvitanich comenzó hace poco más de un mes. Amigos en común fueron el puente que los unió, justo cuando ambos atravesaban rupturas recientes. Según trascendió, la conexión fue inmediata: charlas que fluyeron, salidas compartidas y un interés mutuo que los llevó a seguir viéndose. Eso sí, con un pacto no escrito de mantener la discreción, al menos en los primeros días, para evitar que la exposición mediática invadiera algo que recién empezaba.
Por ahora, nadie habla de “noviazgo formal”, pero las versiones son claras. Personas cercanas a la pareja aseguran que están “muy enganchados” y que disfrutan de “charlas profundas y momentos distendidos” en un clima sin presiones externas. Tal vez por eso, aunque saben que los flashes ya los apuntan, Cvitanich y la modelo siguen eligiendo conocerse a su ritmo.
En un ambiente donde todo se acelera, Ivana y Darío parecen dispuestos a ir a contramano, apostando a algo que se cocina lento, pero con ganas de quedarse. Y esa es, quizá, la parte que más curiosidad despierta.