Bariloche, una ciudad donde el tejido sigue marcando presencia
Mientras que en otras partes del país las prendas tejidas escasean, sobre todo cuando se habla de uso de materiales de calidad en su confección, Bariloche se está convirtiendo en una ciudad donde el tema ha pasado a encumbrarse casi como un estandarte.
Claramente, no se trata del auge de otros tiempos, pero en varios espacios de la localidad la cuestión se conserva como un bastión, mostrando una diferencia con otras zonas en las que la actividad va en declive.
Por ejemplo, Mar del Plata, que siempre fue considerada una especie de mojón del tejido argentino, si bien mantiene un perfil ligado al tema, ha pasado a perder parte del “glamour” que en el pasado la caracterizaba. La cuestión, en ese caso, está motivada mayormente por el avance que desde hace unas tres décadas (siempre en aumento) ha tenido el auge de tiendas porteñas de barrios como Once y Flores (a las que deben sumarse ferias del Gran Buenos Aires como La Salada), con precios muy baratos cuando se compra por mayor, pero con un nivel de calidad bajo, donde, en realidad, no hay lana natural, sino fibras acrílicas. La cercanía de Buenos Aires con la Ciudad Feliz provocó que muchos negocios dejaran la confección propia para acercarse a esa opción económica.
Claramente, eso también ocurrió en Bariloche. Pero, en los últimos años, a partir de ciertas propuestas, se recuperó el “espíritu” de los tejidos.
Ovillo, una propuesta "tejida".
Por ejemplo, el colectivo Ovillo ya va por su décima primera edición, que se está realizando en el Salón Cultural de Usos Múltiples (SCUM), ubicado en Moreno y Villegas.
Cabe recordar que Ovillo funciona como un espacio de comercialización directa, es decir, las tejedoras ofrecen sus productos sin intermediarios. Cada pieza es elaborada de modo artesanal, a través de distintas técnicas, como telar, crochet, dos agujas, máquina y fieltro. De tal forma, esas labores se traducen en ponchos, polainas, chalecos, bufandas y guantes, pero también se ven objetos de decoración, amigurumis y joyería textil. Es cierto que se utilizan fibras sintéticas, pero aún se mantiene el uso de la lana natural.
Amigurumis.
El proyecto cuenta con el acompañamiento de la Mesa de Tejido de Bariloche, una iniciativa interinstitucional integrada por la Municipalidad, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
De esa manera, se apuesta a compras colectivas por parte de las emprendedoras, que de ese modo consiguen abaratar los costos, pero también se impulsan capacitaciones, encuentros, desfiles y asesoramiento técnico para el fortalecimiento de la comercialización.
La actual edición de Ovillo en el SCUM podrá visitarse hasta el viernes, de 10 a 20.
Opciones diversas en el SCUM.
Además, junto a ese espacio, se encuentra la cabaña de madera donde funciona la cooperativa artesanal Zuem Mapuche, sitio donde se observa el arte indígena ligado al trabajo en lana.
Por otra parte, una muestra de la vitalidad del tejido barilochense llega de la mano de dos actividades de la Fiesta Nacional de la Nieve.
Por un lado, el tradicional concurso del pulóver, donde las personas interesadas en mostrar su creatividad y habilidad en la confección tienen una oportunidad única.
"Reinas" de juguete vestidas a la moda.
En cierto modo, el certamen apunta, justamente, a poner en valor una prenda emblemática de la identidad local.
Debe destacarse que la inscripción online finaliza el jueves 7 de agosto a las 15, así que las interesadas están en tiempo de descuento. Para participar debe completarse el formulario de inscripción online disponible en https://forms.gle/qc2J9xV95D8sTupV6.
Hay que recordar que los modelos serán lucidos en un desfile por las candidatas a reina.
Prendas que convocan a turistas y locales.
Por otro lado, también está el denominado “Tejetón solidario”, que este año se desarrollará el sábado 16 de agosto a las 11, en el Puerto San Carlos. Tejedoras y tejedores de todas las edades se reunirán para confeccionar cuadrados de lana que luego unirán para formar mantas que se donarán al Hospital Zonal Dr. Ramón Carrillo.
“Traé tus agujas, lanas y muchas ganas de compartir. No hace falta experiencia previa: solo tu voluntad de sumarte a esta hermosa tradición solidaria que une a la comunidad a través del tejido y la empatía”, reza la convocatoria.
La actual edición de Ovillo podra visitarse hasta el viernes en el SCUM.