2025-07-29

Policía de servicio irrumpió en la casa de su ex y usó su arma para amenazar: fue condenado

Uniformado y en horario de servicio, el agente persiguió a su ex pareja por la calle hasta su casa, saltó el portón, irrumpió en el interior y, con su pistola reglamentaria, le advirtió que se quitaría la vida si no volvían. Ahora enfrenta una condena por amenazas agravadas y violación de domicilio.

Vestido con el uniforme policial y portando su arma reglamentaria, un agente de la Policía de Río Negro persiguió a su ex pareja por la calle, la alcanzó en la puerta de su casa y, tras forzar el ingreso, la amenazó con quitarse la vida si no retomaban la relación. El hecho ocurrió en septiembre de 2024, mientras el efectivo se encontraba en horario de servicio. Este mes, la Justicia lo declaró culpable y lo condenó a tres años de prisión en suspenso, además de imponerle estrictas pautas de conducta.

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La sentencia fue dictada por el juez Sergio Damián Pichetto. El imputado, M. E. V., aceptó los cargos en un procedimiento de juicio abreviado, en el que reconoció haber ingresado sin autorización al domicilio de su ex pareja y haberla amenazado con su pistola reglamentaria.

Según se detalla en el fallo, el agente esperó a su ex en inmediaciones de su casa. Cuando ella le pidió que aguardara afuera mientras le alcanzaba sus pertenencias, él trepó el portón de entrada y se metió por la fuerza. Ya dentro de la vivienda, desenfundó el arma, la cargó frente a ella y le dijo que se iba a matar si no volvían a estar juntos.

La víctima logró quitarle el arma y su hermana, al llegar al lugar y advertir la situación, llamó al 911. La intervención policial permitió evitar un desenlace más grave.

Durante el proceso judicial, la Fiscalía subrayó la gravedad institucional del caso: el imputado estaba uniformado, armado y en funciones al momento del hecho. El fiscal Álvaro Viterbori calificó la conducta como violación de domicilio y amenazas coactivas agravadas por el uso de arma de fuego, en concurso real. La defensa oficial a cargo de Blanca Alderette, aceptó el acuerdo, destacando que su cliente no tiene antecedentes penales y que la víctima expresó su voluntad de que no se impusiera una pena de prisión efectiva.

El juez Pichetto homologó el acuerdo, entendiendo que se trató de un caso aislado pero grave, con pruebas suficientes para acreditar tanto la autoría como la calificación legal del hecho.

Pautas de conducta impuestas
La sentencia no solo impuso tres años de prisión en suspenso, sino también estrictas condiciones que el condenado deberá cumplir durante ese período. Entre ellas: fijar domicilio y no cambiarlo sin aviso previo al tribunal; presentarse bimestralmente ante el Instituto de Asistencia a Presos y Liberados; realizar un curso de nuevas masculinidades; prohibición de contacto o acercamiento con la víctima; no cometer nuevos delitos y someterse a tratamiento psicológico, evaluado por el Cuerpo de Investigaciones Forenses. El incumplimiento de estas pautas puede derivar en la revocación de la condicionalidad y el cumplimiento efectivo de la pena.

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