Piden ayuda para un reconocido instructor de esquí que perdió su casa en un incendio en Bariloche
La madrugada del domingo lo cambió todo para Marcos Arce. Minutos antes de las 4 de la mañana, un incendio de grandes dimensiones consumió su casa en Ruiz Moreno al 600, entre Albarracín y Tiscornia. La intervención de los bomberos del Cuartel Centro evitó una tragedia mayor, pero las pérdidas materiales fueron totales.
Afortunadamente, Marcos logró salir a tiempo junto a sus hijos y sus mascotas. “Más allá de la pérdida, quiero anticiparles que estamos todos bien”, compartió más tarde por las redes sociales. Él mismo debió ser asistido en el hospital por intoxicación con monóxido de carbono, pero ya fue dado de alta. “Estuve con oxígeno, me hicieron análisis de sangre, pulmones y vías respiratorias, y salió todo bien”.
El impacto emocional, sin embargo, fue profundo. “Todavía estoy shockeado y poco dormido, tratando de buscar la forma para limpiar todo y empezar de nuevo”, confesó en un mensaje que rápidamente se viralizó entre sus amigos, colegas y vecinos. “No va a ser la primera vez que reciba un fuerte golpe y me levante del piso nuevamente...”.
Marcos es instructor de esquí y snowboard desde hace muchos años. Su familia es de El Manso y él es muy querido en la comunidad local, tanto por su labor en la montaña como por su participación en 4Wheeleros del Sur, un grupo de amigos con camionetas que realiza rescates en la nieve y acciones solidarias en distintas situaciones.
Hoy le toca estar del otro lado, y necesita ayuda. La respuesta no se hizo esperar: muchas personas ya comenzaron a colaborar con lo que pueden. Para canalizar esa ayuda de manera organizada se pueden realizar donaciones al alias: elmansomarcos y para comunicarse para entrega de materiales se pueden comunicar con Titi Vera al+549 294 466-7773.
“Cuento con una madre, dos hijos maravillosos, amigos, vecinos, colegas y conocidos de fierro, que una vez más me demuestran su cariño y apoyo”, expresó con gratitud. En medio del dolor y la incertidumbre, Marcos se abraza a lo esencial: el amor de los suyos y la fuerza colectiva de una comunidad que no duda en tender la mano cuando más se la necesita.