Reconocimiento mundial a científicos del CRUB en Bariloche: “Es una reafirmación del valor de la universidad pública”
Marcelo Alonso, decano del Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB) de la Universidad Nacional del Comahue, celebró con orgullo la reciente inclusión de ocho docentes-investigadores de la sede en un ranking internacional de excelencia científica. En una entrevista con El Cordillerano destacó que este reconocimiento no solo realza el trabajo individual de quienes integran la lista, sino que “reafirma el aporte de esta universidad pública al conocimiento y la formación de recursos humanos, en un contexto adverso para la educación superior”.
Días atrás se dio a conocer la 4ta. Edición de la clasificación periódica de los y las mejores científicos/as del mundo por disciplina científica 2025 del portal Research.com, uno de los principales sitios web relacionado con la investigación, consultado por científicos y científicas de todo el mundo
Entre los científicos y científicas con mejores calificaciones de nuestro país hay siete docentes en la disciplina Ecología y Evolución, y uno en la disciplina Ciencias del Ambiente, todos trabajando en nuestra ciudad. Ellos y ellas, son también investigadores e investigadoras del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
En la disciplina Ecología y Evolución se encuentran Marcelo Aizen (puesto 4° en Argentina), Thomas Kitzberger (6° en nuestro país), Juan Manuel Morales (11°), Sergio Lambertucci (19°), Andrea Premoli (24°), Beatriz Modenutti (33°) y Juan Corley (36°); y en la disciplina Ciencias del Ambiente, Esteban Balseiro (14° en su categoría).
“Varios de estos profesores ya han tenido otros reconocimientos y son personas que vienen trabajando desde hace muchos años en sus temas de estudio. Han formado a decenas de tesistas de grado y posgrado y siguen aportando incluso después de jubilarse”, detalló Alonso.
El decano remarcó el prestigio alcanzado por el área de ecología y ciencias naturales del CRUB, que se articula con el CONICET a través de los institutos de biodiversidad y biotecnología. “Tener docentes de este nivel en nuestras carreras de grado y posgrado nos posiciona como un polo fuerte de investigación y desarrollo en la región”, señaló.
Alonso también hizo hincapié en el carácter colectivo del logro: “Más allá del galardón individual, es un grito para seguir estudiando, seguir formándose y seguir perteneciendo a la universidad pública. La calidad del cuerpo docente habla por sí sola”.
Los profesores galardonados / Foto CRUB
Sin embargo, el reconocimiento se da en un contexto de fuerte desfinanciamiento por parte del Estado nacional. El decano expresó preocupación por la situación presupuestaria: “No sabemos si el mes que viene vamos a recibir los fondos que necesitamos. Los proyectos de investigación reciben apenas un tercio de lo que requieren y los salarios han perdido entre un 25 y un 30% de su poder adquisitivo desde el inicio del gobierno de Milei”.
Esta crisis presupuestaria impacta directamente en la actividad cotidiana de la universidad. “No podemos pensar en abrir nuevas carreras porque no hay dinero para ampliar la planta docente ni para construir aulas o laboratorios. Muchos estudiantes deben abandonar por motivos económicos y los docentes e investigadores se están yendo a otros países o al sector privado, donde les pagan mejor”, advirtió Alonso.
Ante las críticas al sistema universitario por sus bajos índices de graduación, el decano respondió: “Formar un investigador lleva muchos años y mucho esfuerzo. No se trata solo de egresar estudiantes, sino de darles herramientas, de acompañarlos en sus procesos. Y eso también es educación. Nosotros tenemos ingreso irrestricto, y eso genera una gran diversidad de trayectorias”.
Además, remarcó que el impacto de estos investigadores trasciende lo académico: “Lo que estudian tiene aplicación directa: cómo funcionan los ecosistemas, cómo se recuperan tras incendios, cómo incide el cambio climático. No es conocimiento de laboratorio; es conocimiento aplicado a nuestro entorno”.
Finalmente, Alonso planteó un interrogante clave: “¿Qué pasaría si nuestras universidades públicas tuvieran que cerrar por que los ´números no cierran´? ¿A dónde irían a estudiar los jóvenes de Bariloche y la región? Este desfinanciamiento no solo afecta a quienes trabajamos acá, sino al futuro mismo del país”.
Con esta distinción internacional, el CRUB demuestra que, a pesar de las dificultades, la universidad pública sigue generando conocimiento, formando profesionales e investigando problemas urgentes. Pero también deja claro que la sostenibilidad de ese sistema depende, en última instancia, de una decisión política: la de invertir (o no) en ciencia, educación y futuro.