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La tarde “de película” de Natalia Oreiro en Londres: todo lo que hizo y se compró
A un mes de haber recorrido las calles de Lisboa por su devoción a Fernando Pessoa, Natalia Oreiro volvió a hacer las valijas y puso rumbo a otra capital europea. Esta vez fue el turno de Londres, donde el sol —milagrosamente presente— la acompañó en una escapada inolvidable con amigas.
"Escalita en Londres. La Vivi, la Luli. La librería más antigua, Hatchards, fundada en 1797", escribió entusiasmada junto a una postal desde The Notting Hill Bookshop, la icónica librería de la película. Allí no se contuvo: cargó bolsas y bolsas, y terminó llevándose, según sus propias palabras, "todo".
Con el humor de siempre, Oreiro jugó a ser Julia Roberts por un rato, paseó por los barrios de Camden y Notting Hill, y se rindió ante los tesoros escondidos en las ferias de ropa vintage. Pero su momento favorito fue en esa biblioteca histórica que pisaron gigantes como Chales Dickens, Virginia Woolf y Lord Byron.
Desde allí compartió imágenes soñadas: escaleras de madera oscura, vitrinas de vidrio y un aura literaria encantadora. Más tarde, hubo sesión de fotos en las casitas color pastel del barrio más instagrameado de la ciudad. Postales perfectas de una tarde de película.
“No compré nada. ¡Te juro que no compré nada! Livianísima”, se la oye decir con ironía mientras cruza una calle londinense cargada con dos bolsas gigantes llenas de libros y regalos. En total, unos cuantos kilos más para el vuelo de regreso.
Y claro, no faltó la parte gastronómica. Entre los barrios más diversos, probó de todo: un restaurante indio ambientado como un café iraní en Bombay, y una pastelería donde la tentación fue más fuerte. Donas glaseadas con crema, frambuesas y azúcar impalpable pusieron el broche dulce a su paseo perfecto.