2025-07-25

FRENAR EL CONSUMO EN MENORES

Cuidado: con el vapeo las personas no saben qué aspiran

El término vapeo surge como una estrategia engañosa de marketing para rehuir de la expresión “cigarrillo electrónico”. El producto se asocia a la posible inocuidad del vapor de agua. Senadora de Rio Negro propone un “freno al avance de los vapeadores entre menores”.

Los cigarrillos electrónicos son dispositivos que producen un aerosol al calentar un líquido. Se basa en la activación de un elemento de calentamiento que vaporiza el líquido contenido y la inhalación del aerosol formado. Los usuarios de los vapeadores inhalan este aerosol en sus pulmones y pueden, además, afectar a otras personas o al medio ambiente, ya que al exhalar se liberan sustancias tóxicas.

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El neumonólogo Sergio Benítez aseguró que “de 100 personas que intentan dejar de fumar, 80 quedan pegadas al cigarrillo electrónico. Las industrias del tabaco lo saben y por eso industrializan estos productos”.

El especialista explicó a “El Cordillerano” que la gravedad del uso de estos dispositivos radica en el desconocimiento del tipo de sustancia que se está aspirando. “El cigarrillo calienta un material sin combustionar y eso se aspira. En Argentina esto no está regulado, entonces la persona no sabe qué aspira”. En el mismo sentido agregó que en países donde está regulado, como Estados Unidos, hay investigaciones que exponen que su consumo causa enfermedades pulmonares y extra pulmonares.

El profesional que se desempeña en el Hospital Zonal, en el CEMER (Centro de Medicina Respiratoria – Bariloche), además lleva a cabo tareas para Intecnus (Instituto de Tecnologías Nucleares para la Salud) y el Sanatorio San Carlos informó que “se han descubierto metales pesados y nonopartículas en el material vapeado cuyo daño a futuro es aun incierto pero que se ha demostrado producen cambios inflamatorios en la mucosa respiratoria”. 

Freno al avance del vapeo entre menores

La senadora nacional Silvina García Larraburu presentó un proyecto de ley que prohíbe la venta, publicidad, promoción y entrega gratuita de cigarrillos electrónicos (vapers) a menores de 18 años en todo el país. 

La iniciativa busca proteger la salud de niñas, niños y adolescentes, ante el preocupante aumento del uso de estos dispositivos adictivos y nocivos. La norma también prohíbe su exhibición visible en puntos de venta y exige al Estado campañas permanentes de prevención.

“No podemos permitir que el marketing digital y la falta de control sigan normalizando el consumo de nicotina en edades tan vulnerables”, afirmó la Senadora.

Aunque la ANMAT prohibió su comercialización en 2011, la falta de una ley nacional permite que los vapers sigan circulando sin regulación efectiva, incluso a través de redes sociales.

La iniciativa se enmarca en el compromiso de proteger el interés superior del niño, establecido por la Convención sobre los Derechos del Niño y la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

“Este proyecto no es contra nadie, es a favor de nuestras infancias y adolescencias. Debemos garantizar un entorno libre de estímulos que naturalicen el consumo de sustancias nocivas”, concluyó la Senadora.

Ningún joven, incluidos los estudiantes de escuelas secundarias o preparatorias, debería usar cigarrillos electrónicos ni cualquiera de los otros productos del tabaco. Distintos estudios han indicado que el vapeo entre los jóvenes está fuertemente ligado al uso posterior de los cigarrillos convencionales y otros productos de tabaco. El uso de cigarrillos electrónicos puede, que en parte, influya en un niño o adolescente a que desee experimentar con otros productos de tabaco más dañinos.

Los cigarrillos electrónicos son conocidos por muchos nombres diferentes, incluyendo e-cigs, sistemas electrónicos diseñados para suministrar nicotina (ENDS), sistemas alternativos para suministrar nicotina (ANDS), e-hookahs, mods, cigarrillos electrónicos tipo bolígrafo, vaporizadores, dispositivos de vapeo y sistemas de tanques.

Existen vapers que están disponibles en muchas formas y tamaños. Los cigarrillos electrónicos pueden lucir como cigarrillos, cigarros (puros), pipas, bolígrafos, dispositivos de memoria USB o puede que estén disponibles en otras presentaciones.

Estos dispositivos incluyen una batería para la activación del mismo, una fuente de calor que calienta un líquido para convertirlo en un aerosol de partículas diminutas (a veces referido como “vapor”), un cartucho o depósito que contiene el líquido, y una boquilla o abertura utilizada para inhalar el aerosol.

Los cigarrillos electrónicos no contienen tabaco, pero muchos de ellos contienen nicotina, la cual se origina del tabaco. Debido a esto, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE.UU. los clasifica como “productos de tabaco”

Los cigarrillos electrónicos calientan un líquido (referido como e-liquid o e-juice), para convertirlo en aerosol (lo cual es referido como el “vapor”). Los usuarios de cigarrillos electrónicos inhalan esta sustancia llegando a sus pulmones. Ese líquido en la mayoría de los casos contienen nicotina, la misma sustancia adictiva (droga) que se encuentra en los cigarrillos convencionales, cigarros, hookahs y otros productos de tabaco. Sin embargo, los niveles de nicotina no son los mismos en todos los tipos de cigarrillos electrónicos, y a veces las etiquetas de los productos no indican el contenido de nicotina verdadero. Hay algunas marcas de cigarrillos electrónicos que indican no contener nicotina, y a pesar de ello se ha encontrado que sí contienen.

Los científicos todavía están aprendiendo acerca de cómo los cigarrillos electrónicos afectan la salud cuando son usados por un largo plazo. Es importante saber que el aerosol (“vapor”) del cigarrillo electrónico contiene algunos químicos causantes de cáncer, aunque en cantidades significativamente más bajas que en el humo del cigarrillo.

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