TODO LISTO
El acuerdo que firmó la China Suárez con Benjamín Vicuña y Nicolás Cabré para vivir con sus hijos en Turquía
Después de semanas en las que el rumor se hizo cada vez más fuerte, la China Suárez cerró definitivamente los acuerdos legales que le permiten mudarse a Turquía con sus hijos. Un paso que no solo implica un cambio geográfico, sino también personal y profesional. Allí, en tierras europeas, la espera su novio, Mauro Icardi.
Lo cierto es que la China fue convocada para encabezar una ambiciosa ficción internacional que se grabará en Estambul y necesitaba el consentimiento de Nicolás Cabré y Benjamín Vicuña para poder llevarse a Rufina, Magnolia y Amancio. Ahora todo eso ya se finiquitó.
El proceso no fue automático ni sencillo. De hecho, quienes rodean a la China aseguran que hubo largas conversaciones, reuniones con abogados y hasta mediadores especializados en familia para que todo pueda resolverse de forma pacífica. Pero finalmente, las partes priorizaron lo que más importa: el bienestar de los chicos.
"Fue un acuerdo muy trabajado. Lo importante es que todos priorizaron a los chicos", contó Agustín Rodríguez, el abogado de la China, dejando en claro que hubo voluntad de ambas partes para llegar a buen puerto y que se trató de hacer foco en la decisión de los menores.
En el caso de Cabré, con quien la actriz comparte la crianza de Rufina, se estableció un régimen de visitas pactado, con comunicación constante entre padre e hija, aún a la distancia. Por el lado de Vicuña, papá de Magnolia y Amancio, se definieron fechas de viaje para que los niños puedan reencontrarse con él durante el tiempo que dure el rodaje.
La mudanza marcará un antes y un después en la carrera de la China, que viene apostando fuerte a expandir sus horizontes laborales. Aunque por ahora los detalles del proyecto permanecen bajo llave, trascendió que se trata de una serie de corte romántico, con alcance internacional, y que la preproducción ya comenzó en Estambul.
La actriz, siempre reservada cuando se trata de temas familiares, optó por no comunicar nada públicamente, al menos por ahora. Pero la decisión ya está tomada, los permisos firmados y los pasajes listos. Con todo en regla, la China se prepara para encarar un nuevo capítulo en su vida, con la tranquilidad de haber cuidado los vínculos familiares y, sobre todo, pensando en sus hijos.