Villa La Angostura: la ocupación hotelera promedió apenas un 30 % en la primera quincena de julio
Según la Asociación de Hoteles y Restaurantes de la localidad, la ocupación hotelera promedió apenas el 30%, mucho menor con respecto a las expectativas del sector. El registro es uno de los más bajos en los últimos diez años —salvo durante el período de restricciones por la pandemia de COVID-19—, y refleja con claridad el difícil momento que atraviesa la actividad turística en todo el país.
Varios factores confluyen en este bajo desempeño. Por un lado, la escasez de nieve, principal atractivo invernal de la región, ha sido determinante. La falta de precipitaciones en las zonas cordilleranas afectó directamente al centro de esquí Cerro Bayo, que opera con condiciones mínimas y enfrenta enormes dificultades para sostener la actividad.
Sin temperaturas bajo cero de manera sostenida, ni siquiera los cañones de nieve artificiales pueden suplir la falta del recurso natural. A esto se suma un contexto económico nacional adverso, con una fuerte caída del consumo interno y una paridad cambiaria que juega en contra del turismo interno: para muchos argentinos con capacidad de gasto, resulta más accesible viajar al exterior, especialmente a destinos como Brasil o Chile, donde el tipo de cambio actual es más favorable.
La ausencia del programa PreViaje, que en temporadas anteriores había funcionado como un importante estímulo al turismo nacional, también impacta negativamente. En este escenario, la Secretaría de Turismo municipal confirmó que los picos de ocupación apenas llegaron al 48% durante el fin de la semana pasada, un porcentaje que no logra compensar la baja afluencia del resto de los días.
El propio secretario de Turismo, Ignacio Robert, reconoció que esta primera parte del mes estuvo muy por debajo de lo esperado y lo mismo ocurrió con otros destinos turísticos de nuestra región.
Dentro del relevancia de la Asociación Hotelera se detalla que solo un puñado de establecimientos lograron superar el 50% de ocupación, y apenas una minoría alcanzó niveles superiores al 70%.
El promedio, sin embargo, se mantuvo rondando el 30%, confirmando la tendencia generalizada a la baja. Pese al panorama desalentador, hay una tenue luz de esperanza de cara a la segunda quincena del mes.
Las reservas confirmadas muestran un leve repunte, en gran parte vinculada al inicio de las vacaciones de invierno en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dos de los principales centros emisores de turistas hacia la Patagonia.
Sin embargo, ese repunte podría ser efímero si no llegan nevadas que garantizan condiciones mínimas para las actividades invernales. La comparación con el invierno 2024 resalta aún más el carácter atípico de esta temporada: el año pasado, la nieve temprano llegó —antes de junio— y se expandió con abundancia hasta septiembre, lo que permitió una operación plena de los centros de esquí durante toda la temporada alta, informó La Angostura Digital.
. Hoy, en cambio, la situación se repite en otros destinos de montaña como San Martín de los Andes, Bariloche y centros de esquí de Mendoza, donde el invierno también se muestra esquivo y desafiante. En Cerro Bayo, el esfuerzo del personal por mantener el centro operativo es incesante. Con creatividad y compromiso, hacen “magia” para conservar la poca nieve disponible y garantizar con los cañones de nieve, al menos, una experiencia mínima para los visitantes. Pero sin un cambio en las condiciones meteorológicas, la temporada invernal continuará bajo amenaza.