INOLVIDABLE
Graciela Alfano reveló con quién disfrutó el mejor sexo de su vida: “Lo reverencio”
Graciela Alfano tiene 72 años, un historial amoroso lleno de nombres famosos, y una lengua afilada que no se guarda nada. Pero ni el galán más codiciado de la farándula ni sus vínculos más mediáticos o relacionados con los hombres más poderosos de la Argentina, como Carlos Saúl Menem, pudieron superar aquel momento. Ese, en el que la diva tocó el cielo con las manos.
De visita en Puro Show (El Trece), Graciela Alfano tiró una bomba sin previo aviso: “Yo tuve el mejor sexo del planeta con un desconocido, un día que fui a que me hagan un masaje tántrico, qué sé yo, me tenía que descontracturar, no sé qué. Un pibe que ni siquiera… yo jamás me hubiera imaginado que podía tener nada…”.
En el estudio hicieron silencio y Grace pasó a contar lo que ocurrió en esa sesión que empezó como una escena de relax en un spa y terminó en incendio. Y no por las velas aromáticas. Según relató, todo comenzó con un masaje aparentemente inofensivo.
“Me empezó a tocar los puntos, qué sé yo, me relajó, no sé, me hacía soplar y yo hacía 'ahhh', me decía 'largá el aire' y de pronto viene y el contacto acá (señala su cabeza), yo creo que fue una mezcla de sonido y contacto, me hizo algo en el oído y yo me prendí como una fiera”, rememoró la diva.
Alfano perdió referencias de todo. Así lo recuerda hoy: “No sé qué me pasó, no sé la edad que tenía, no sé ni el sexo que tenía, no sé lo que tenía… se llamaba Fabián, lo reverencio”, lanzó, entre risas y fuego.
El estudio quedó paralizado. Fernanda Iglesias quiso saber si todo había sucedido ahí mismo, en la camilla. Y Alfano, como siempre, no confirmó... pero tampoco negó: “Bueno, no te puedo contar dónde fue. Ahí terminó el masaje que lo pagué. Es decir, soy muy práctica, pero después sí: el mejor sexo de mi vida lo tuve con este muchacho que ni lo conocía”.
Con su clásico mix de filosofía sexual y sabiduría de vida, la actriz reflexionó: “O sea, que el sexo puro y el amor platónico, donde vos te podés enamorar de alguien y ni siquiera te va bien sexualmente, puede pasar, hay un millón de posibilidades entonces tengamos la oportunidad de sentir lo que tenemos ganas”.
Y como broche final, Graciela dejó una frase que la pinta de cuerpo entero: “No volví a verlo porque me pareció tan maravilloso lo que nos había pasado que algunas cosas tienen que quedar ahí. Tenemos que entender que queda ahí, ¿no?”.