Disparó contra la policía tras amenazar con un cuchillo al inquilino: qué resolvió la justicia
El juez de Garantías Víctor Gangarrosa aceptó la formulación de cargos que presentó la fiscalía contra Julián Alberto Solís por una serie de hechos ocurridos en la madrugada del domingo en la zona de la toma de Onelli y Hermite, en Bariloche. Según la acusación fiscal, Solís protagonizó un grave episodio que incluyó amenazas con un cuchillo y disparos de arma de fuego contra efectivos policiales.
El fiscal Álvaro Viterbori, a cargo de la formulación de cargos, detalló que el incidente comenzó cerca de las 3 de la mañana, cuando Solís amenazó con un cuchillo tipo carnicero a Gabriel Néstor Arancibia Calisaya, un hombre que residía en el mismo lugar como su inquilino. En ese momento, le gritó: “Tomátelas o te quemo con todo adentro”.
La víctima acudió a la Comisaría 28° para solicitar acompañamiento policial con el objetivo de retirar sus pertenencias de la propiedad, pero cuando regresaron al domicilio, Solís reapareció, esta vez armado con un revólver. Al advertir la presencia policial, disparó contra el personal, que respondió con una escopeta 12/70 y proyectiles antitumultos.
Solís escapó por un pasaje trasero y, tras avanzar varios metros, volvió a disparar contra los efectivos, lo que desató una nueva persecución. El operativo culminó en Elguea al 800, luego de un forcejeo en el que lograron reducirlo. En una mochila que llevaba consigo, se secuestró un revólver calibre .38 y una caja de municiones.
Los cargos que se le formularon incluyen amenazas calificadas por el uso de arma blanca, abuso de armas agravado por haber sido cometido contra integrantes de una fuerza de seguridad, y portación ilegal de arma de fuego de uso civil condicional, todos en calidad de autor.
Durante la audiencia, el defensor oficial Lucas Piñón Techera expresó que la defensa sostiene una teoría del caso distinta, aunque por el momento no formuló objeciones a la imputación.
El juez declaró legal la detención —que se había producido en flagrancia el 13 de junio a las 5:35 horas, cuando Solís ingresó a la comisaría 28— y resolvió imponer la prisión preventiva por el plazo de un mes, a disposición del Servicio Penitenciario Provincial.
Como antecedente penal, Solís ya había sido condenado a 3 años de prisión de ejecución condicional por lesiones en contexto de violencia de género, amenazas, violación de domicilio y daño. Dicha pena fue dictada tras unificarse el tratamiento de distintos legajos judiciales, entre los que se encontraba uno que avanzó a juicio tras revocarse una suspensión de juicio a prueba que se le concedió, porque no cumplió las condiciones impuestas.