De una persecución por hurto a la caída de un prófugo: así terminó un operativo con cinco imputados
Cinco personas fueron imputadas en Bariloche tras ser detenidas en el marco de una investigación que derivó de una persecución, disparos y un allanamiento que reveló una serie de hechos ilícitos interconectados. Entre los acusados se encuentra José Luis Tato, un hombre que estaba prófugo desde diciembre de 2024, tras romper una tobillera de control por una condena de prisión domiciliaria.
La audiencia de formulación de cargos fue presidida por el juez de Garantías Ricardo Calcagno, a pedido del fiscal Gerardo Miranda, quien atribuyó distintos delitos a los cinco imputados: Silvina Andrea Llanca (33), Natalí Stefanía Cuadrado (20), Manuel Armando Soto Soto (33), Exequiel Llanca (23) y el mencionado José Luis Tato (44). Todos llegaron a la audiencia detenidos.
En el caso de las mujeres, no registran antecedentes, y Exequiel Llanca, recuperaron su libertad tras la audiencia de formulación de cargos, pero quedaron ligados a una serie de obligaciones para mantenerse a derecho, como una prohibición de acercamiento y contacto con las víctimas y la presentación quincenal en la comisaría más cercana a su domicilio.
Respecto de Tato y Soto Soto, ambos con antecedentes penales, además de que uno es de nacionalidad chilena y no tiene domicilio en Argentina y el otro estaba prófugo de la justicia, quedaron los dos detenidos con prisión preventiva hasta que se complete la investigación de los hechos.
Los hechos que desencadenaron las detenciones ocurrieron el pasado 9 de julio. Una persecución policial motivada por un presunto hurto simple derivó en un operativo en un domicilio de calle Michay, donde se encontraron efectos sustraídos, armas de fuego, diez teléfonos celulares, una motocicleta presuntamente robada, chalecos pertenecientes a la Policía de Río Negro, y documentación de distintas personas. En el lugar también se hallaron evidencias de disparos y municiones.
A los tres hombres se les imputó tenencia ilegal de arma de fuego: durante el allanamiento se secuestró una pistola 9 mm con cargador completo. Además, Soto Soto y Exequiel Llanca fueron acusados de encubrimiento agravado, por colaborar con Tato mientras éste se encontraba prófugo. Por su parte, las dos mujeres fueron acusadas de encubrimiento por receptación dolosa, ya que intentaron ocultar sus teléfonos celulares durante el procedimiento, a pesar de que se les había explicado que eran objeto del allanamiento.
Uno de los hechos más relevantes fue la recaptura de José Luis Tato, quien rompió su tobillera electrónica el 5 de diciembre de 2024 y permaneció prófugo durante siete meses. La Justicia rionegrina ya le había dictado una condena a cuatro años y diez meses de prisión efectiva por un robo calificado cometido el 31 de agosto de 2023. Pero además también estaba prófugo de la justicia Federal. Su justificación al evadir la prisión domiciliaria fue rechazada por el tribunal: dijo que se había escapado porque la SENAF le retiró la tenencia de sus hijos tras un hecho violento, pero la explicación fue considerada insuficiente.
Tato fue recapturado en un entrepiso del domicilio allanado el pasado 9 de julio. Aunque no participó directamente en el nuevo hecho delictivo que motivó el procedimiento, se le formularon nuevos cargos y en otra audiencia se revocó su prisión domiciliaria y se autorizó su alojamiento en un Penal o Comisaría, a disposición del Servicio Penitenciario Provincial.
El juez Calcagno habilitó una investigación penal preparatoria de cuatro meses, durante los cuales se producirán múltiples medidas probatorias. Además, la fiscalía solicitó que se revise la situación cautelar de los acusados, en particular de los que aún no cuentan con condenas firmes.