2025-07-11

Muestra en Bariloche: fotografías de mujeres trabajadoras trasladadas a partituras halladas en el Vaticano

Un artista argentino, imágenes cargadas de simbolismo, la basílica donde fue enterrado el papa Francisco, un tesoro salvado de la basura y mucho más…

Una muestra del artista sanjuanino de prestigio internacional Orlando Pelichotti se inauguró en la sala Panozzi del Centro Administrativo Provincial, en Onelli 1450.

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La propuesta, denominada Fractales, consta de diez obras con fotografías que Orlando tomó a mujeres trabajadoras de diversos países de América (Venezuela, Ecuador, Argentina, Cuba, Perú, Bolivia, Chile), personas que, donde residen, combaten a diario contra el hambre, la deserción escolar y demás cuestiones que caracterizan existencias difíciles. El autor, como manera metafórica de ponerle música a las imágenes, escogió imprimirlas sobre antiguas partituras que, en su momento, se hicieron para sonetos europeos de alrededor de 1890.

A eso debe añadirse que, más allá de que fragmentar las fotografías y transferirlas artesanalmente a ese fondo ya marca una intervención, el artista suma la acción de efectuar sobre ellas algunas pinceladas, o incluir elementos provenientes de la naturaleza, como partículas en movimiento de zonas ásperas en las que trabajó con sus creaciones. Incluso puede apreciarse cierto aroma a café, porque, entre los varios lugares donde se dedicó a pintar, estuvieron los cafetales de Misiones.

“Es un homenaje a las mujeres trabajadoras americanas, que resultan indispensables para la sociedad. Son personas anónimas que construyen la comunidad”, explica Orlando, quien detalla que el abanico de edades de las retratadas es amplio.

El artista y una pincelada más...

En cuanto a las partituras, cuenta que las halló en la Ciudad del Vaticano. “Fue en 2019. Casualmente, en la puerta de la iglesia donde luego fue enterrado el papa Francisco”, señala, en referencia a la basílica de Santa María la Mayor.

Orlando se hallaba en Italia en el marco de una residencia artística, y aquellos papeles que rescató estaban a punto de ir a parar a la basura.

Así surgió a idea de llevar adelante Fractales, con obras mayormente de gran dimensión (cuenta que “algunas miden doce metros por ocho”). La selección para Bariloche se centra en aquello que describe como “los bocetos, las ideas originales, con apenas alguna intervención”. Igualmente, el compendio que llegó a la ciudad incluye creaciones de un tamaño importante, con alguna que llega a superar los dos metros por perfil.

Cabe remarcar que, además, diversos textos ofrecen una atracción más que acompañan la grandilocuencia visual de las obras de Orlando, porque también hay expresiones literarias que surgieron de un taller de escritura creativa coordinado por Vanesa Di Stéfano en Buenos Aires, en el que participaron adultos mayores de entre sesenta y cinco y noventa y siete años.

Orlando junto a la referente del Fondo Editorial Rionegrino en la ciudad, Nancy González, y la escritora Vanesa Di Stéfano.

El término fractal remite, según la definición del diccionario, a un objeto geométrico en el que una misma estructura, fragmentada o aparentemente irregular, se repite a diferentes escalas y tamaños. Y, en este caso, alude a la sensación que se tiene frente a cada pieza, donde el observador, al acercarse, divisa cada vez más entramados. Así, en una imagen de gran tamaño con el rostro de una mujer, se distinguen, de pronto, notas musicales que llevan más de cien años impresas en papeles hallados al otro lado del mundo, que además nacieron para acompañar sonetos delineados en aquel pasado.

Días en el sur, en busca de inspiración.

“Tengo cincuenta años, soy de San Juan, ahí está mi fuente creativa, la primera inspiración, aunque mi base operativa se encuentra en Mendoza y viajo mucho a lugares como Caracas o París”, señala Orlando.

Si bien también es periodista, y reportero gráfico, su faceta principal es la de artista visual. “En San Juan, cuando era chico, durante la hora de la siesta no había mucho para divertirse. Eran tiempos de casas de adobe… Podía irme a bañar a un canal cercano o ayudarle a revelar fotos al papá de mi mejor amigo, cosa que aprendí a hacer a los diez años. Cuando tenía quince, ya empecé a revelar mis propias fotos, y expuse desde muy joven. La primea muestra fue en Córdoba. Recuerdo que vendí todo”, evoca, y explica que amigos pintores de diversos lugares comenzaron a intervenir su obra, lo que devino en un interés por hacerlo él mismo.

De esa forma, nació un modo de trabajo en el que profundiza con cada nueva creación, en un camino que lo ha llevado a ser convocado por galerías de arte de diversas partes del mundo.

El Centro Administrativo Provincial de Bariloche invita a disfrutar de la visión de un artista único.

La muestra en Bariloche podrá visitarse hasta el 5 de agosto, de lunes a viernes, de 9 a 14.

Las miradas de las mujeres reflejadas en las obras interpelan al visitante.

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