2025-07-08

Una escuela, una causa y una hazaña: juntaron 3 millones en un día para que un alumno viaje a Bariloche

El joven cursa sexto año en el Colegio Santa Eufrasia y atraviesa una situación familiar difícil por esa razón descartó viajar como egresado. La respuesta fue inmediata y masiva.

En menos de 24 horas, una comunidad educativa entera se movilizó para cumplir un sueño: que Santi, un estudiante del Colegio Santa Eufrasia ubicado en la localidad cordobesa de Río Cuarto, pudiera sumarse al viaje de egresados a Bariloche. Gracias a una campaña impulsada por la madre de uno de sus compañeros, se recaudaron más de 3,2 millones de pesos para cubrir los costos del viaje y darle una experiencia que parecía imposible.

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El joven, que cursa el último año del secundario, atraviesa una situación familiar y económica muy difícil: su mamá padece cáncer y los recursos del hogar están destinados a sus tratamientos. Frente a este panorama, Santi había resignado la idea de viajar.

Pero Melina Mangione, madre de uno de sus amigos, no quiso quedarse de brazos cruzados. “La semana pasada no me podía quedar quieta, necesitaba sí o sí hacer algo para ver si podíamos conseguir la plata”, relató en diálogo con el programa radial La Vuelta del Perro y en el sitio web lv16.com.ar.

Una campaña que conmovió a todos

La movida solidaria se lanzó un sábado, con el consentimiento de la mamá de Santi, y en menos de un día ya se había reunido el dinero necesario: “No pensé que iba a tener tanta repercusión ni que íbamos a llegar al monto tan rápido. Ayer a las cinco de la tarde ya teníamos toda la plata que necesitábamos”, contó emocionada Melina.

La recaudación cubrió no solo el costo del viaje, sino también la ropa y elementos que Santi necesitaba. “La idea es que lo que sobre se lo podamos dar a él para lo que le haga falta”, agregó.

Una historia que habla de empatía

Detrás del gesto hay una historia que conmovió a la comunidad. “Hace dos años, cuando había que empezar a pagar el viaje, su mamá tuvo una enfermedad. Él dejó de hablar del tema para no generar más preocupaciones en su casa”, explicó Melina. “No sabíamos que estaba pasando todo esto. Yo me enteré a principios de este año, pero a veces uno no quiere meterse si no te cuentan”.

El impulso final vino desde el corazón de su hijo. “Me decía ‘no se puede quedar, vieja’. Entonces dije: ya está, es la última chance que tenemos”, recordó. El viernes pasado escribieron a la empresa y confirmaron que el lugar seguía disponible. “Ayer fuimos a pagar”, anunció con alegría.

Un grupo unido por una causa

Un mensaje que trasciende el viaje

El gesto unió a madres, padres, docentes, estudiantes y exalumnos del colegio, que no dudaron en compartir, donar y acompañar. “Fue una tormenta de energía, recibimos muchísima ayuda. De hecho, ayer hubo una tormenta terrible y yo no me enteré de nada. Me dormí muerta del cansancio y me desperté hoy”, relató entre risas.

La mamá de Santi no lo podía creer. Estaba muy feliz. Para nosotros eso fue lo más importante. Verla feliz, ver a Santi feliz. Un mimo al alma”, expresó.

Los chicos se conocen desde jardín. “Van juntos desde salita de cinco”, dijo Melina. “Hasta mi hijo más chico me decía: ‘mamá, no puede ser que Santi no viaje’”. Ahora esperará tranquilo el próximo 14 de julio, momento en el que junto a sus compañeros llegará a nuestra ciudad para disfrutar su merecido viaje de egresados. 

Al cierre, Melina agradeció profundamente: “Quiero agradecer a toda la gente que se solidarizó y realizó aportes económicos, a los que compartieron por redes sociales y a los que mandaron buena energía. Estoy super agradecida”.

Y concluyó con una frase que resume lo vivido: “Más allá del viaje, lo que le va a quedar para siempre en el corazón es la solidaridad y la empatía, eso no tiene precio”.

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