De una alerta de rebrote de incendio forestal a un inesperado hallazgo científico en El Bolsón
El humo se vio en el cerro Dedo Gordo pero lo que se sospechó como un rebrote del fuego del verano, era en realidad carbón mineral ardiendo.
El Cordillerano dialogó con Agustín Quesada, geólogo y director del Geomuseo Eduardo Lucio, perteneciente a la Fundación Cooperar de la vecina localidad. “El día que iban a hacer el enfriamiento en una salida conjunta, me invitaron y verificamos que es un manto de carbón muy pequeño y delgado”.
El fenómeno se originó en un afloramiento de la cuenca carbonífera de Ñirihuau. “Es sedimentaria, muy amplia que va desde la zona de Bariloche hasta Cholila, para tener una medida aproximada”. Es decir que va desde la Cordillera hasta la zona de Ñorquinco.
Como parte del relleno de esa cuenca sedimentaria, dijo que “las primeras partes eran antiguos pantanos costeros o turberas y eso tiene entre 30 y 40 millones de años, ha quedado enterrado, y sepultado, se ha convertido en carbón”.
La acción del río corta la ladera y hace que aflore esa cuenca “pero cuando está en contacto con el aire y las raíces calientes, puede tomar más temperatura y provocar un fuego muy prolongado”. Ese corte ha permitido ver que el carbón está muy próximo a las raíces de los árboles, a no más de un metro de profundidad del suelo.
Esa es la singularidad del hallazgo “hay que llevar tranquilidad a la comunidad y es solo un gran dato de interés, algo que hay que enfriar de caras al próximo verano pero se trata de una zona absolutamente restringida”.
El área está dentro de un campo particular. “No es en el Anprale sino en la margen Este del río Blanco y tampoco se trata de un incendio subterráneo que pueda continuar ardiendo ni avanzando”.
El geólogo brindó un dato clave “estamos con un déficit hídrico muy importante desde febrero hasta la fecha, 200 milímetros por debajo de la media histórica entonces se ven afectadas las napas, la baja cantidad de lluvia hizo que no se enfriara lo suficiente el suelo sobre todo en casos como este, donde hay carbón mineral involucrado”.
Un fenómeno concurrente es la sequía “ya hubo una de 300 milímetros el año pasado y este año otros 200, es un 20 por ciento menos y eso es un dato de interés para agregar”.
Hay otro hecho que se detectó el día de la mayor helada “Se pudo visualizar justo el día de la ola polar, posiblemente el hielo sobre el mantillo hizo que el vapor se pueda ver a gran distancia y alertara a los pobladores que dieron aviso al Splif”. Cuando dice encendido no quiere decir necesariamente que estuviera ardiendo.
Recorrieron más el sector y había cerca indicios de otras capas que se habían prendido pero se apagaron solas. Spliff sigue activando el enfriamiento aprovechando que tienen el río muy cerca.
Cuenca
Cuando se formó este yacimiento de carbón aún no estaba formada la cordillera tal como la conocemos. “Es un poco más complejo, se llaman cuencas de intra arco, mientras se estaba levantando la cordillera y había erupción de rocas volcánicas, también se abrieron algunas fallas e ingresaron los mares por eso hay fósiles marinos en la montaña”. En la costa había pantanos donde se formó este carbón.
Dijo que como geólogo siempre es de interés un fenómeno como este “y también es importante ser de utilidad para un trabajo interdisciplinario de investigación que comenzaremos a desarrollar”.
Además están trabajando en ese sector, investigadores del Conicet y confirmaron que el material en combustión no es materia orgánica superficial, sino roca con alto contenido de carbón, lo que transforma al caso en un hecho geológico y ambiental de interés.