2025-07-01

TURISMO EN BARILOCHE

Una vivienda “artesanalmente” atractiva para los visitantes

En el siglo pasado fue el hogar de una pareja de trabajadores del hospital; en la actualidad, ofrece productos que destacan por la calidez de lo hecho a mano.

En la zona del circuito cervecero del centro barilochense, una casa brinda más “espuma” para los ojos que la mejor de las cervezas tiradas que puede encontrarse en ese sector de la ciudad, y eso es mucho decir.

Sucede que en Elflein entre Morales y Quaglia hay una estructura del viejo Bariloche que acoge a la Asociación de Artesanos de la localidad.

Artesanías y belleza edilicia.

La edificación presenta una notoria belleza en su sencillez, y con su arquitectura recuerda a los pioneros de la región cordillerana austral.

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La construcción data de la segunda mitad de la década del treinta del siglo pasado y la actual no era su ubicación original, pero se la trasladó como parte de un proyecto de rescate de antiguas construcciones ante la inminencia de posibles demoliciones.

El frente en madera remite a otros tiempos.

Sus primeros propietarios fueron Elvira Márquez y Ramón González de Vergara.

Ramón había llegado a la localidad junto a un grupo de médicos de Buenos Aires contratado por el Ministerio de Relaciones y Culto para trabajar como enfermero en el Hospital de Bariloche. 

Por su parte, Elvira, su esposa, era hija de don Daniel Márquez, capitán experimentado en surcar las aguas del lago Nahuel Huapi.

Elvira, que había nacido el 17 de febrero de 1917, cursó sus estudios primarios Escuela Nº 16 "F. P. Moreno" y la secundaria en el Colegio Nacional de Bahía Blanca. Además, se recibió como obstetra en la Universidad de La Plata, y luego volvió a Bariloche para desempeñarse en la ciudad.

De tal forma, los primeros habitantes de la “casita” fueron trabajadores del hospital barilochense.

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La presencia de los artesanos brinda un interés extra para los turistas. Así, por un lado, aparece la belleza edilicia, que llega como un eco de tiempos lejanos y llama a tomarse una fotografía en la fachada; pero, por otra parte, los productos que se ofrecen en el interior poseen el encanto de lo hecho a mano, y los visitantes encuentran, de ese modo, otro motivo para visitar la ex Vivienda González, que integra el circuito histórico de la localidad.  

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