HABRÁ CONSECUENCIAS
Qué hará LAM contra Mauro Icardi tras el atropello de su camarógrafo
Fueron más de ocho horas de alta tensión las que vivió Mauro Icardi el viernes 27 de junio en la entrada del Chateau Libertador, esperando que Wanda Nara le entregara sus hijas, tal como había determinado el juez Adrián Hagopián. Y cuando todo se había resuelto, ya entrada la noche, el futbolista terminó pisando con su camioneta a un camarógrafo de LAM en su salida apurada.
La escena del atropello se vio en vivo en el programa de América, alrededor de las diez de la noche, durante un móvil con Santiago Riva Roy, quien de repente salió de cuadro mientras hablaba con Ángel de Brito y la cámara quedó apuntando al piso durante unos segundos luego de caerse.
El desconcierto y la preocupación creció en el estudio. "¿Qué pasó con la cámara? Estoy viendo el piso", preguntó una de las angelitas, alarmada. Y Riva Roy explicó: "Mauro chocó a nuestro camarógrafo, se está recuperando. Le piso el pie. Salió rápidamente con el vehículo".
Luego del episodio, desde la cuenta de Twitter El Ejército de LAM mostraron un video del momento exacto en el que Icardi se lleva puesto al trabajador de América que realizaba la cobertura en el lugar y dejaron en claro que habrá consecuencias legales. "Tomaremos cartas en el asunto. Nuestros abogados ya están en tema", escribieron.
Así las cosas, horas más tarde del escandaloso viernes, una vecina de Wanda Nara contó en Infama (América) cómo se vivió puertas adentro todo el procedimiento que movilizó a la Policía de la Ciudad, personal del SAME, personal del Ministerio Público Tutelar y una guardia de prensa pocas veces vista.
“Yo estuve ahí, vi toda la situación durante todo el día, nunca vi una situación igual, no se compara con nada”, dijo Jacky Szmid a Marcela Tauro. La mujer, conocida en redes como “La Mami Jacky”, aseguró que la presencia de Icardi, sus abogadas y las autoridades judiciales le resultaron intimidatorias así como muy invasiva la presencia de los móviles.
“Para mí era un poco avasallante tenerlos ahí todo el tiempo. Estaban ahí como fijos. Había un juez que me miraba cada vez que entraba y salía”, señaló y opinó que todo “ya pasó un límite”. Asimismo, contó que desde hace días sobre el Chateau sobrevuela un dron.
“Hay un dron que está dando vueltas. Está chequeado que es de prensa, porque una vecina lo vio que lo metían en una camioneta de prensa”, indicó.