RESILIENCIA
Noelia Pompa se sinceró sobre su drama para aceptar su cuerpo
Super talentosa, Noelia Pompa supo brillar en la pista del Bailando, donde se consagró bicampeona junto a Hernán Piquín en 2011 y 2012. Esos reconocimientos ayudaron a Noelia a progresar en su proceso de sanación y aceptación corporal. Aunque aún tenía trabajo personal por hacer.
De visita en Almorzando con Juana (El Trece), Noelia habló de frente sobre sus momentos más complicados, cuando no terminaba de aceptar el cuerpo de baja talla con el que nació. Cuando todavía se peleaba con la imagen que le devolvía el espejo, al sentirse diferente a las demás chicas de su edad. Pero, gracias a un profundo camino, Noelia logró descubrir que tenía mucho para dar, un don que el mundo tenía que conocer.
“Me valoré desde otro lugar, aparte estudié, me formé y hoy tengo 38 años, empecé grandecita para lo que es el ambiente porque en el baile siempre empiezan de chiquitos o en el teatro si venía de familia y yo no tenía a nadie”, señaló Pompa en la “mesaza”.
Para ella, la espiritualidad fue una aliada a la hora de salir adelante de los peores pensamientos y enfocarse en lo positivo, esa senda de crecimiento profesional que tantas satisfacciones le dio: “Hay algo, ese Dios, esa energía o lo que quieran llamarlo. Creo que había un potenciador muy grande”.
“También fue darme cuenta de que soy muy resiliente, yo me sentía muy víctima de todo lo que pasaba, entonces era también darme cuenta de que quizás me tenía que tocar un cuerpo que no aceptaba”, agregó, muy sincera, sobre sus capacidades.
“Me costaba mucho aceptarme”, insistió, antes de preguntarle a Ingrid Grudke, invitada en la mesaza, si ella también había padecido problemas de autoestima a pesar de ser modelo. “La veo como una mujer perfecta y todo el mundo la ve así y le quería preguntar el tema de la autoestima, porque yo comprendí que a todos nos falla, aunque seas bella”, señaló.
Luego de que Grudke le diera la razón, Pompa continuó sobre su caso personal: “Yo sentía que eso era algo mío y decía ‘no me lo voy a sacar nunca porque este cuerpo me va a acompañar de por vida’, no es como otra cosa que podés cambiar o revertir”.
“Yo pensé ‘¿me acepto o me empiezo a flagelar toda la vida?´ Y entonces empezás a observar otras cosas”, cerró la bailarina que hace años decidió irse a vivir a España, donde se puso de novia con un hombre con quien ahora mantiene una relación a distancia.