FRIALDAD TOTAL
El llamativo mensaje de Daniel Osvaldo tras el nacimiento del hijo de Jimena Barón
El viernes pasado, Jimena Barón vivió uno de los momentos más importantes de su vida: se convirtió en mamá por segunda vez con la llegada de Arturo, el hijo que tuvo junto a Matías Palleiro. Con un posteo sencillo, pero cargado de emoción, la actriz compartió la noticia con sus seguidores y dejó entrever la felicidad que la atraviesa.
Sin embargo, mientras la alegría reinaba en ese rincón, en otro muy distinto, Daniel Osvaldo llamaba la atención por sus publicaciones sombrías y cargadas de simbolismo.
A pesar de compartir un hijo con la artista —Morrison, más conocido como “Momo”—, Osvaldo decidió no emitir palabra pública sobre el nacimiento del hermanito de su hijo. Lejos de eso, subió a sus historias una seguidilla de imágenes melancólicas que dejaron a más de uno perplejo.
En primer lugar, compartió una foto junto a su madre y escribió: “Feliz cumpleaños, mamma. Te amo”. En la imagen se lo ve a Daniel acompañado también por su hermano, en un gesto de familia.
Pero lo más llamativo llegó después: una imagen suya abrazado a su mamá, otra de un cuadro del Papa Francisco y, como cierre, la musicalización con una canción que no pasó desapercibida.
Osvaldo eligió “Sympathy For The Devil”, de The Rolling Stones, para ambientar el posteo. Y, más aún, resaltó una parte del estribillo: “Encantado de conocerte, espero que adivines mi nombre, pero lo que te desconcierta es la naturaleza de mi juego”.
¿Mensaje encriptado? ¿Estado de ánimo? ¿Una provocación? Nadie lo sabe con certeza, pero las redes no tardaron en leerlo como una respuesta encubierta al presente feliz de su ex -recordando que ahora el músico está en pareja con Gianinna Maradona-.
La historia entre Jimena y Daniel es tan intensa como tormentosa. Se conocieron hace más de diez años y, tras una relación cargada de idas y vueltas, se convirtieron en padres en 2014. Un año después, todo terminó de forma conflictiva. Aunque en la pandemia intentaron un breve regreso, el intento no prosperó.
Hoy, a pesar de las diferencias, mantienen un vínculo cordial por el bien de Momo. Sin embargo, la actitud silenciosa —y algo encriptada— de Osvaldo ante la llegada de Arturo dejó en evidencia que las heridas, al menos de su lado, pueden seguir ahí.