Un referente de la música patagónica celebra 45 años de canciones
A veces un sueño empieza con una frase. Para Carlos Francese, fue un mensaje en plena Navidad: “Hacé de tu vida un sueño y de tu sueño una realidad”. Tenía 15 años, una guitarra y muchas ganas. Hoy, con 45 años de carrera musical continua, el músico repasa un recorrido lleno de canciones, búsquedas, aprendizajes y transformaciones. “Soy músico, mi vida es esto, es música”, compartió el artista en una entrevista exclusiva con El Cordillerano.
Carlos empezó tocando en pequeñas bandas, componiendo canciones dentro del género del rock, hasta que con los años su estilo se volvió cada vez más difícil de encasillar. “Lo mío es una mezcla de estilos, yo lo llamo ´rock alternativo´, pero hay temas que apuntan a otra cosa, son más instrumentales, más de música ambiental”, explica. Esa evolución musical también se refleja en los seis discos que lleva editados, desde De Sur a Norte en 1997 hasta Viento del Sur en 2024, un compilado que está presentando actualmente.
“Siempre sentí la presencia de una doble personalidad: la vida real y la vida artística. Entonces empecé a hacer puentes para unir esas dos partes. Lo primero que hice fue componer canciones que me representaran, que dijeran quién soy”, cuenta. Esas canciones, asegura, "tienen vida propia, algunas me marcaron para siempre y otras logré que tengan llegada a quienes las escucharon. Una vez me llamaron solo para que les cantara por teléfono, para poder dormirse. Esas cosas te hacen sentir menos solo”.
El camino, las canciones, las certezas
El reconocimiento no siempre llega rápido, pero sí deja huellas profundas. “Nunca tenés la seguridad de que vas a lograr el sueño que tenés en la cabeza. Necesitás hechos que te den la certeza de que todo el trabajo que haces sirve. Uno de esos momentos fue cuando una de mis canciones fue seleccionada por Radio Netherland (Holanda) y eso hizo que mi música empiece a sonar fuera del país. Más adelante, fui elegido entre los 21 músicos referentes de Río Negro. Y finalmente este año, por segunda vez, mi música fue parte de una cadena nacional de Radio Nacional".
Carlos no se cierra a las etiquetas ni a los formatos. Además de músico, ha publicado un pequeño libro de poesías (y tiene otro en proceso) además de realizar videos cortos musicalizados con sus composiciones instrumentales. “Valoro mucho a la gente que escribe. Es un trabajo silencioso y solitario. La guitarra la enchufás y suena. Es otra cosa”.
El músico en pleno ensayo
Familia, compañía y comunidad
A lo largo de estas décadas, Carlos también fue armando un equipo de trabajo y una comunidad afectiva. Su hija Adriana Francese, soprano profesional del Instituto Universitario Patagónico de las Artes en General Roca, forma parte del proyecto, al igual que Julián Flores (pareja de Adriana y músico), Mauro Moya (pianista de IUPA) y Alejandra Francese, otra de sus hijas. “Hoy por hoy todos estamos metidos en el mismo barco”.
Además encontró un gran apoyo en las redes sociales: “Empecé a encontrar un micromundo que era ajeno a mi familia y a mis amigos, gente de otros países que me sigue hace años. Aunque no siempre interactúan, siempre están. Eso acompaña, te hace sentir escuchado”.
El músico en escena con su familia
El arte como chispa
Entre 2020 y 2022, trabajó como tallerista de música en el centro cultural de salud mental Camino Abierto, una experiencia que recuerda con enorme afecto. “Logramos que personas que tenían pánico escénico se subieran a un escenario. Todavía me llaman ‘profe’ y me preguntan cuándo vuelvo. Fue muy fuerte”.
Ese paso también le dejó una idea clara sobre el poder de la música: “Una terapeuta me dijo: ‘Si en 15 minutos lográs que alguien se ría o piense en algo más lindo, ya es un gran logro’. Yo creo que pasa por ahí, por esa chispita chiquitita que puede mejorarle la vida a alguien. Como otros músicos me la alegran a mí”.
El mensaje
Después de repasar viajes, logros, recitales y recuerdos, le preguntamos a Carlos qué le diría a alguien que no lo conoce, a alguien que recién se cruza con su música. Lo piensa un segundo, y responde con la claridad de quien sigue creyendo en el valor de los sueños:
“Primero invitarlos a todos aquellos que tengan ganas de escuchar algo, todas las semanas estoy subiendo videos nuevos tanto en Instagram así como en Facebook son mis dos redes principales. Esencialmente les diría que tienen que creer en el sueño original de cada uno y no dejar que nada impida que ese brote crezca. Es como una pequeña planta, no hay que dejar que el viento, ni el sol, ni algún pie impida que ese brote crezca. Hay que creer siempre en ese sueño y alimentarlo, el resto viene con el tiempo”.