CRISIS
La profunda reflexión de La Tana de Gran Hermano sobre cómo cambió su vida: “Tengo que sanar”
Gran Hermano cambia la vida de sus participantes, decirle es una obviedad, pero la fama y la exposición no lo es todo. La Tana, reciente eliminada del reality, decidió abrir su corazón para contar por qué considera que su paso por la casa más famosa la hizo percatarse de que aún tiene muchos “traumas” por sanar.
Cuando Santiago del Moro dice que Gran Hermano te cambia la vida, muchos imaginan que se trata únicamente de la fama, la exposición y la posibilidad de escalar en el ámbito económico. Sin embargo, no siempre es sólo por este lado el cambio total. En esta ocasión, La Tana ventiló qué tipo de reflexiones comenzó a hacer desde que pasó por el show.
Apenas llegó al juego, Katia parecía que se llevaría el mundo por delante. Sin embargo, tuvo varios meses bastante tranquila, serena e incluso apagada. Ante esto, reconoció: “El tiempo que estuve planchada en la casa fue porque me costó mucho adaptarme a la casa. También, yo pensé que tenía todo resuelto en la vida y me di cuenta de que tenía muchas cosas que sanar”.
“Me encontré con traumas, con heridas del pasado. Eso me hacía estar conociéndome a mí misma. Es difícil. Siento que hice las paces conmigo y me superé”, confesó sobre algunas de las cuestiones que atravesó y que no puedo contarle a nadie.
Fue así como recordó el Congelados, momento en el que tuvo un reencuentro con su padre. Desde ese momento pudo comenzar a crecer, no sólo dentro de la casa, sino que también por el hecho de que logró sanar su corazón. Tanto es así que confesó que mejoró su vínculo con su padre.
En sintonía con el entorno familiar, La Tana mencionó cómo quedó la situación con su prima Gisela, quien ingresó para acompañarla en una parte del juego. Sin embargo, tuvieron algunos encontronazos y su presencia se volvió bastante explosiva.
Ahora que ya quedó fuera del juego, mencionó que espera poder tener una charla con ella, aunque consideta que nada de lo sucedido puede llegar a romper su vínculo: “A mi prima todavía no la vi. Yo creo que está todo bien. Son peleas de la vida que lamentablemente pasaron adentro de la casa. En la vida real nunca nos peleamos así”.