2025-06-04

Naufragio en Chile: “Queremos ser las últimas familias que crucen este infierno”

Habló ante la Comisión investigadora una mujer que perdió a su padre y a su hermano en la tragedia de la lancha pesquera artesanal Bruma.

Siete pescadores desaparecieron en la lancha Bruma el pasado 30 de marzo, desde entonces continúa la investigación para saber qué sucedió. Nunca aparecieron los cuerpos de las víctimas de la tragedia marítima.

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En la instancia legal, habló Catalina Medel, quien perdió a su padre y a su hermano en el naufragio. También expuso la dirigente gremial Claudia Urrutia, quien dio a conocer una serie de vulneraciones, incumplimientos normativos, y acciones negligentes de parte de la flota del Cobra, emplazando de igual modo al Ministerio Público.

Con tono firme, pero visiblemente conmovida, Catalina Medel alzó su voz ante la Comisión Especial Investigadora de la Cámara de Diputados, para exigir justicia por la tragedia de la lancha Bruma, que la madrugada del 30 de marzo fue colisionada por el barco industrial Cobra, de la empresa Blumar, frente a la isla Santa María.

En el siniestro, ocurrido próximo a la costa de Coronel, Región del Biobío, desaparecieron siete pescadores artesanales, entre ellos su padre y su hermano.

“Hoy cargo con el dolor y la responsabilidad de exigir justicia no solo por mi padre, sino que por siete familias”, inició la representante de las víctimas en su declaración, marcada por un crudo relato de negligencia institucional y abandono, informó La Tercera.

La joven recordó la angustiosa espera para dar aviso a la Capitanía de Puerto y cuestionó la falta de reacción inmediata de la Armada ante la pérdida de señal de la embarcación. “¿Por qué no despegó un helicóptero o salió alguna nave de socorro?”, preguntó, subrayando que fue una lancha artesanal –y no una autoridad- la que llegó primero al lugar del accidente.

En la instancia, relató cómo la esperanza de encontrar sobrevivientes se desvaneció al hallar la balsa salvavidas sin activar y tener que reconocer pertenencias entre los restos recuperados. “Murieron de la forma más horrible, por la negligencia asesina de unos desalmados que no prestaron ayuda mientras la hélice los hacía añicos”, denunció.

Medel enfatizó el contraste entre la pesca artesanal y la industria pesquera, acusando una sistemática desprotección del primero. “¿Hasta cuándo los artesanales tendrán que hacer el trabajo de quienes juraron resguardar la vida humana en el mar?”, reclamó.

Con la voz quebrada, enumeró a las víctimas: José Carrasco, Jonathan Torres, Carlos Escárate, Julio Gallardo, Juan Jorge Muñoz, José Medel González (su padre) y José Medel Sepúlveda (su hermano), exigiendo que sus muertes no queden impunes.

La Bruma, con matrícula de Constitución, operaba en la zona de isla Santa María cuando fue brutalmente impactada por el Cobra. Hasta hoy, ninguno de los trabajadores del barco industrial ha sido formalizado.

Su intervención concluyó con una solicitud urgente de una investigación profunda, transparente y de una ley que garantice mayor seguridad para la pesca artesanal. “Quiero ser la última hija a la que le nieguen despedirse de su padre y hermano. Queremos ser las últimas familias que crucen este infierno”, sentenció.

 

“Ellos apagan los equipos intencionalmente”

Posteriormente, la presidenta de la Asociación Gremial Bacaladera del Maule y presidenta de la Federación Nacional Bacaladera de Chile, Claudia Urrutia, proporcionó un detallado informe técnico en el cual denunció una serie de irregularidades y omisiones en torno a embarcaciones industriales que, realizando “acciones temerarias” habrían incurrido en vulneraciones contra la pesca artesanal.

“Informando a la Armada de que habíamos pasado de una fase de emergencia a la siguiente fase de búsqueda y salvamento, resulta que el barco argentino Recoleta acudió al llamado, de los pescadores artesanales. Preguntemos si los barcos industriales que estaban en la escuadra atendieron la llamada del Canal 16, y los tracks de navegación van a demostrar que de todos los que estaban ahí, nadie acudió, siendo que es un deber acudir”, sostuvo.

La dirigenta enfatizó que los trabajadores del gremio mantenían todo su equipamiento de primer nivel, cumpliendo con los estándares exigidos por Sernapesca y la Armada, además de seguir con las capacitaciones y protocolos correspondientes ante una eventual emergencia.

“El día 20 (de mayo) me di el trabajo de analizar cómo fue que el Huáscar colisionó en tres oportunidades a la Esmeralda, y ni aun así fue tan bestial como el Cobra. Eso nos quitó absolutamente toda esperanza de vida. (El bote salvavidas) no se alcanzó a activar. Eso demuestra que no tuvieron tiempo”, narró.

Denunció además que no se han actualizado los reglamentos vigentes, ni tampoco se han cumplido ciertos estándares establecidos en acuerdos internacionales, en torno a la falta de recursos y de dotación de la autoridad marítima para efectuar la labor de fiscalización.

“Hemos sido más audaces, pedimos los track de navegación, pero además de eso, internacionalmente, nos acaba de llegar hace muy poquitos días los de las antenas AIS (Sistema de Identificación Automática) y con eso demostramos que ellos apagan los equipos intencionalmente. ¿Por qué? Por pesca”, acusó.

De igual modo, emplazó al jefe de la flota de la empresa Blumar por no haber escuchado el Canal 16 de radio, destinado a emergencias.

“La empresa tiene una sala de comunicación Canal 16. Está obligada. Bueno, yo pregunto al jefe flota de la empresa Blumar, ¿dónde estaba que no escuchó el Canal 16? ¿Que no tiene registro de esa comunicación? Bueno, la Bruma lo tiene (…) En una ley de tránsito normal, si un peatón cruza en el Ceda el Paso y lo atropella un camión con alto tonelaje, ¿es responsable del peatón? Es lo que está ocurriendo aquí”.

Aludiendo a las versiones que señalan que los tripulantes del Cobra no habrían visto a la lancha, Urrutia reprochó que “en los dispositivos actuales para la pesca artesanal, una embarcación bajo 12 metros, no necesita ni siquiera tener una luz de tope. Y encontramos la luz de tope dentro de los restos intactos, así como la antena o la baliza”.

“No sé en qué momento me va a llamar de otra embarcación para decirme que andan desaparecidos. En este minuto se autorizó barcos chinos. Tratamos de hacer radio con ellos. Hay una barrera de lenguaje. Nuestra Capitanía de Puerto no tiene estación radial para comunicarse con ellos. ¿Y qué pasa si un barco chino pasa por encima de las embarcaciones artesanales? ¿Qué va a ocurrir ahí? No hay registro en el Canal 16 que es de SOS. ¿Qué sacan de tener radio si no hay nadie que las escuche y que registre en caso de tener una emergencia?”, cuestionó.

 

 

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