2025-06-03

Ni una menos: “El camino que vamos recorriendo nos muestra la importancia de unir las luchas en la calle”

A diez años del nacimiento del movimiento, en Bariloche una mujer trans reflexiona sobre pasado y actualidad.

Hoy, martes, la marcha de Ni una menos en Bariloche partirá a las 17.30 desde Moreno y Onelli hacia el Centro Cívico.

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Azul Quirno pertenece a la agrupación Pan y Rosas, con la que participa en la asamblea Ni una menos de la ciudad, y considera que la movilización de este año “es importante, pero no por tratarse de un número redondo”, aludiendo a la primera del movimiento, que se realizó el 3 de junio de 2015, es decir, hace diez años. Así, para ella, la fecha resulta trascendente porque considera que es un tiempo de evaluación, donde debe remarcarse la incorporación de diversas luchas que se sumaron a la de Ni una menos, convergiendo luego en pedidos diversos.

“Por ejemplo, se empalmó con el movimiento LGBT, porque en principio Ni Una Menos era por las mujeres, pero después se empezó a hablar de transfemicidio”, dice Azul, que, precisamente, es una mujer trans.

“Yo estoy trabajando en el Estado nacional, soy operaria en Vialidad, y hace tiempo que estamos con la amenaza de despidos… Ya el año pasado han echado gente. Nadie tiene asegurada la continuidad de su puesto laboral. O sea, todos los meses no sé si me voy a quedar sin trabajo. Así vivo yo en el gobierno de Javier Milei”, dice Azul (foto: Matías Garay).

“El avance sobre nuestros derechos que vivimos con este gobierno es terrible. Y hay que salir a pelear contra eso”, afirma quien, asimismo, es crítica de la gestión anterior: “El Frente de Todos nos dejó con un cuarenta por ciento de desocupación”, asevera.

Así, para Azul, “también hay que discutir con esos sectores que quizá apostaron a tutelar el movimiento desde el Estado, pero no resolvieron cuestiones estructurales de los problemas de las mujeres y las diversidades”.

El tema, claramente, es una discusión que llega al núcleo de Ni una menos, porque en el colectivo confluyen opiniones opuestas sobre el tema.  “Hay de todo… organizaciones, personas independientes y sectores políticos, que también tienen su reflejo y su representación en la asamblea, como nosotras, que estamos ligadas al Frente de Izquierda y al trotskismo. Hay acciones en común, cosas que nos convocan por igual, pero, a la vez, de la misma situación existen lecturas diferentes. Todo se debate, pensando también en las consignas”, señala, expresando que, precisamente, este año se decidió apuntar a “la unidad de las luchas”. En tal sentido, destaca que en Buenos Aires, por ejemplo, la marcha será el miércoles, en coincidencia con los reclamos de los jubilados. “Allá también están convocando al sector de la discapacidad y a los trabajadores del Hospital Garrahan”, añade.

“Lo que está haciendo Milei es un ataque contra toda la clase trabajada con un discurso reaccionario, como es el de los derechos de la familia y del niño por nacer, sin tener en cuenta el derecho de las personas gestantes a decidir sobre su cuerpo. Y ese discurso, también, actúa como una especie de bomba de humo para recortar, empeorando nuestras condiciones de vida”, opina Azul (foto: Matías Garay).

En cuanto a lo que aguarda para Bariloche, manifiesta: “Espero que sea una marcha grande. Que estén las organizaciones y todo el resto de la gente, demostrando que el reclamo por Ni una menos sigue vivo”. Y añade: “Ojalá que vayan los sindicatos”. En ese punto, cabe señalar que, más allá de su deseo, Azul es crítica con la postura tomada desde las cúpulas gremiales. En tal sentido, sostiene: “Se va a exigir a las centrales sindicales que actúen. Para nosotras, como socialistas feministas, es fundamental que los sindicatos se pongan a la cabeza de un plan de lucha”.

Igualmente, reflexiona: “El requerimiento a los sindicatos es importante, pero, a la vez, también lo es la organización ‘por abajo’, con asambleas abiertas, instancias de unión entre distintos sectores, como puede ser, por ejemplo, una convocatoria como la de Ni una menos”.

“Tenemos que reflexionar, porque las cifras de violencia siguen igual que siempre o peor”, considera Azul, acerca del problema que dio origen a Ni una menos (foto: Facundo Pardo).

“Creo que una de las cosas positivas de estos diez años es que el movimiento creció y se dio cuenta de que las luchas van acopladas. La violencia contra la mujer no está desligada de otros temas. O sea, con el tiempo nos vamos cerciorando de que las batallas son contra el mismo enemigo, el sistema de opresión capitalista, patriarcal. Entonces, el camino que vamos recorriendo nos muestra la importancia de unir las luchas en la calle”, concluye Azul.

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