El "mapuche de los binoculares" estuvo a punto de volver a la cárcel
Matías Santana, a quien suele denominársele “el mapuche de los binoculares” a partir de su intervención como testigo en el caso de Santiago Maldonado, casi vuelve a la cárcel el miércoles, tras haber obtenido la “inmediata libertad” el lunes, cuando en el marco del juicio por usurpación de Villa Mascardi, al darle una pena en suspenso, el juez Alejandro Silva, del Tribunal Oral Federal de General Roca, había dispuesto “el cese de la prisión domiciliaria”.
La razón es una orden de detención que aparentemente no se retiró del sistema de datos policiales.
El letrado Gustavo Franquet, de la Asociación Gremial de Abogados, entidad que acompaña a Santana, explicó: “Se le había dictado el procesamiento con prisión preventiva cuando fue el desalojo de 2022. Aquella vez, como no lo encontraron, se dispuso la orden de detención. En febrero de 2024, lo detuvieron. En ese momento, el Juzgado Federal de Bariloche hizo lo que correspondía, envió el dato de la captura al Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP), a cargo del Ministerio de Seguridad Nacional, donde se maneja la información centralizada y se coordinada entre las diversas jurisdicciones”.
“El SIFCOP, de la misma manera que en su momento envió el pedido de detención, con todos los datos de Santana a todas las provincias, tenía que levantarlo”, señaló el abogado.
“Pero, al menos a la Policía de Río la orden todavía le figuraba, y, al verlo en la calle, un efectivo lo paró”, manifestó Franquet.
Santana, en ese momento, llamó al letrado, quien habló con el policía y le consultó a qué causa correspondía el pedido de captura.
Así, se le indicó que era por la 16149. Santana, justamente, llevaba con él una copia de la sentencia emitida dos días antes, donde el juez Silva disponía su libertad inmediata en esa causa.
Finalmente, al verificar que el número coincidía, el efectivo dejó que Santana prosiguiera su andar.
A todo esto, el representante de la fuerza ya había comunicado que había encontrado a alguien con orden de captura, por lo que otros policías iban en camino… “A los pocos metros, apareció un patrullero y lo volvieron a interceptar”, contó Franquet.
“El problema sigue vigente. Yo entiendo que Matías debería presentar un hábeas corpus, para que un juez verifique si todavía hay lugares donde la orden de detención aún figura, para que se dé de baja”, concluyó el abogado.