EL EMPIRE STATE DE LOS LAGOS
Historia del Bariloche Center: fastuosidad y decepción
El Bariloche Center, tal como lo conocemos, es un proyecto que tuvo sus inicios alrededor de 1969. El predio donde se levanta fue vendido a una empresa internacional con la ambiciosa idea de construir un hotel casino de categoría cinco estrellas que incluiría piscina y hasta una pista de patinaje. En la prensa de la época se lo llegó a apodar el "Empire State de los Lagos", reflejando las grandes expectativas y el lujo que prometía. La inauguración de la estructura principal ocurrió en julio de 1972.
La licenciada en Turismo Anabela Marrapodi contó que “todo se comenzó a generar a partir de la propuesta de un empresario uruguayo de apellido Litman. Dicha persona tenían mucha cercanía con el gobierno dictatorial de Juan Carlos Onganía” e impulso el proyecto.
A metros del Centro Cívico se hizo la obra del Bariloche Center “burlando las normas vigentes de ese entonces”, en cuanto -principalmente- a la altura del edificio. El intendente Miralles fue llamado por Onganía quien se le impuso al decirle: “dale a Litman lo que quiera”, según relató Marrapodi en el programa Ideas Circulares.
Bajo la intendencia de López Ugarte se cautivó a los vecinos por la moderna construcción que se comenzó en el predio ‘el picadero’. La licenciada sostuvo que “en ese espacio la comunidad disponía de una parcela para jugar al fútbol, los circos ambulantes allí se instalaban, había fiestas, exposiciones, incluso Gendarmería Nacional hacia allí sus eventos, un lugar popular”.
El Bariloche Center tiene 10 pisos, con 369 habitaciones, 1200 camas, 50 locales comerciales. Los ‘penthouse’ estaban en la parte superior y allí “hoy hay un hostel que funciona desde el año 1996, se llama ‘PentHouse 1004”. El edificio volcado al turismo tenía cine, restaurante, boat, centro comercial, pista de patinaje sobre hielo, pileta climatizada y cancha de tenis. Comodidades para recreación que nunca llegó a tener.
Hotel Casino Bariloche Center, de “esa forma se vendían sus departamentos y llegó a tener alrededor de 400 empleados. Toda la fastuosidad que se proclamo quedó en una gran decepción, para la comunidad, en el momento mismo de la inauguración del edificio”, dijo Marrapodi.
Asimismo mencionó que “hoy sólo trabajan 10 personas, hay mucha controversia. Durante varios años hubo diferentes propuestas”. En su momento en el subsuelo del edificio funcionó la salsa de juegos de la Lotería Nacional, la Cámara de Industria. En el entrepiso tuvo oficinas la Asociación de Hoteles, la Cámara de Turismo y el Emprotur.
Originalmente, el edificio fue concebido con habitaciones de hotel, pero con el tiempo, estas unidades comenzaron a venderse a particulares. Esto llevó a una transformación del diseño original, ya que muchas unidades se unieron para conformar departamentos, y la finalidad inicial de hotel se desdibujó.
A lo largo de su historia, el Bariloche Center ha sido objeto de numerosas críticas. Su estética y su gran tamaño lo convirtieron en un punto de quiebre en el perfil urbanístico de la ciudad, alejado del estilo arquitectónico de techos bajos e inclinados y alturas limitadas que caracterizaba las obras impulsadas por los hermanos Bustillo en el Centro Cívico. Algunos lo vieron como una interrupción a la vista del paisaje o como una construcción que no se ajustaba a la identidad arquitectónica de Bariloche.
En 1976, el Bariloche Center (que funcionaba como hotel casino) fue clausurado por el municipio debido a "falencias edilicias". Esta medida, bajo gobierno nacional dictatorial, generó un gran revuelo, con propietarios y trabajadores afectados, aunque la clausura fue levantada a los pocos días. Por dicho suceso “mas de 200 propietarios y trabajadores se juntaron en las puertas de la intendencia y se desestimó la la medida”.
A lo largo de las décadas, han surgido varias propuestas para demoler el edificio. Ya en 1996, el concejal Manuel Vazquez (abogado) lo sugirió bajo un costo de 60 millones de pesos de ese momento, en concepto de demolición e indemnización a propietarios. En 2004 el empresario Diego Fenoglio propuso ‘volar’ los últimos seis pisos (a un costo de 10 millones de dólares) con la idea de darle a la propiedad una altura mas acorde con Bariloche. Ya en el 2006 el municipio analizó la posibilidad de demolerlo para construir en su lugar un Centro de Convenciones, e incluso se rumoreó que el expresidente Néstor Kirchner había comprometido fondos para ello. Sin embargo, dichas propuestas nunca se concretaron.
En septiembre de 2022, el Bariloche Center sufrió un dantesco incendio que se inició en la planta baja del edificio. Aunque el fuego no subió a los pisos superiores, el humo sí lo hizo, afectando a más de 50 personas que tuvieron que ser trasladadas por problemas respiratorios. Más de 900 personas fueron evacuadas del edificio. Un informe posterior de Criminalística indicó que el origen fue un cortocircuito eléctrico. Este evento generó preocupación entre los residentes, muchos de los cuales viven con miedo y han enfrentado dificultades para encontrar nuevos alquileres debido a la crisis habitacional en la ciudad.
Actualmente el edificio sigue siendo el mas alto de la ciudad, con una vista excepcional hacia el lago Nahuel Huapi y las montañas de la región. Sus unidades funcionan como departamentos, muchos de ellos ofrecidos para alquiler turístico. A pesar de su controvertida historia y los desafíos que ha enfrentado, sigue siendo un edificio emblemático y un punto de referencia en el centro de Bariloche. Se han planteado proyectos para la construcción de cocheras subterráneas, espacios comerciales y un hotel de menor altura en el predio adyacente.
En resumen, la historia del Bariloche Center es la de un proyecto ambicioso que se desvió de su concepción original, generó controversia por su estilo arquitectónico y ha enfrentado diversos desafíos, desde problemas edilicios y propuestas de demolición hasta incendios. A pesar de todo, se mantiene como una parte ineludible del paisaje urbano de Bariloche. Hoy aloja a propietarios, inquilinos permanentes y transitorios y además es un rincón sentimental amoroso en la ciudad. (Algunas fotografías fueron tomadas del Archivo Audiovisual Patagónico).