Preocupa el aumento de hechos delictivos en supermercados de Bariloche
Los hechos en locales comerciales tuvieron un notorio incremento en las últimas semanas, con distintos episodios registrados en cadenas de supermercados y locales de menor envergadura.
No se trata de una falencia en materia de seguridad pública, sino que existen factores vinculados a la situación económica, que podría desencadenar en esos sucesos.
La Policía de Río Negro puede custodiar las zonas comerciales e implementar operativos de prevención en los alrededores, pero por lógica no puede garantizar la presencia de un empleado de la fuerza en el interior de cada comercio.
Nadie lo dice, pero esa es la lógica. Se trata de sucesos de poca gravedad jurídica, por tratarse de hurtos, en los que no se registra el uso de violencia.
El viernes pasado dos jóvenes fueron detenidos cuando intentaban sustraer $ 80 mil en carne y cuando fueron descubiertos forcejearon con un empleado de seguridad, provocando la rotura de uno de los cristales. En ese caso, el agravante son los daños provocados en el comercio.
Antes de cometer ese hecho, intentaron lo mismo en una distribuidora – perteneciente al mismo grupo empresarial – aunque los encargados de seguridad notaron su actitud sospechosa y los obligaron a retirarse del comercio.
El mismo día en otro supermercado de Bariloche, ubicado en el kilómetro 12 de la Avenida Bustillo, un sujeto intentó la misma maniobra y también fue capturado. El individuo intentó llevarse cortes de carne y artículos de higiene, pero tras forcejear con la seguridad, abandonó el botín y huyó.
El valor de la mercadería que trató de sustraer ronda los $ 300 mil. El autor, antes de ser detenido, arrojó otros elementos que tenía en su poder en un tacho de basura. Se cree que podría ser mercadería hurtada de otro comercio.
Locales más pequeños denunciaron a través de las redes sociales la reiteración de hechos similares, en los que supuestos clientes ocultan productos entre sus prendas y huyen del lugar. En algunos casos abonan algunos de esos productos para despistar, pero el grueso lo sustraen sin abonarlo.
En muchos casos los comerciantes eligen no radicar la denuncia penal correspondiente, aunque sí difunden las imágenes de los autores a través de las redes sociales, para que otros comerciantes estén atentos ante su presencia.
En El Bolsón hubo otro episodio similar, días atrás. Un hombre de 53 años fue sorprendido en un supermercado de la localidad cuando trataba de burlar la seguridad con varios elementos.
La mercadería fue valuada en $ 150 mil, entre la que había elementos que no eran de primera necesidad: almendras, frutos secos y conservas de mariscos, entre otras cosas, formaban parte de la mercadería que finalmente fue recuperada.