Copap: contacto piel a piel ya se aplica en los partos del Hospital Zonal
El equipo del Servicio de Maternidad del establecimiento de salud público de la ciudad explicó a El Cordillerano en qué consiste la práctica y de qué forma se lleva a cabo en los nacimientos.
Jessie Cortes, licenciada en Obstetricia del Servicio de Maternidad (HZB) sostuvo que se trata de una práctica que consiste en colocar en forma directa y en contacto de piel con piel al recién nacido en el abdomen de la mamá. Además de ser muy segura, es efectiva y genera beneficios tanto para el recién nacido como para la mujer que acaba de tener a su hijo.
La metodología, fue pensada para mejorar la adaptación del niño a la vida fuera del útero logrando una gran cantidad de liberación de hormonas, de adaptación como: la dopamina y la oxitocina, son hormonas que generan una especie de sedación y de felicidad, que, le permite al bebé reconocer a su madre con más facilidad.
Como producto de ese primer contacto, detallan que se producen cambios fisiológicos del bebé como la regulación de su temperatura, de su respiración; la liberación de fluidos que quedan en lo que son las vías aéreas, de forma espontánea y la liberación de sustancias que contrarrestan a las catecolaminas que son hormonas que se producen ante la situación de estrés, tras la situación del parto, que acaba de atravesar el bebé.
“El Copap mejora todo ese sistema de adaptación y le permite también un comienzo a precoz a la lactancia materna. A su vez la mamá también le genera una mayor cantidad de oxitocina y un estado de alerta, que promueve prestar atención directa a su bebé durante esa primera hora, que se denomina la “hora de oro” donde comienza a conocerlo y a afianzar el amor materno. Sobre todo, produce también un alumbramiento tras la expulsión de la placenta de manera precoz, dentro de los tiempos esperados y una mejor retracción uterina de forma inmediata reduciendo los índices de hemorragias post parto”, puntualizó Cortes.
Los equipos del Servicios de Neonatología, Maternidad y Toco ginecología del Hospital Zonal de Bariloche llevan implementando la práctica de forma completa, efectiva y sistemática, desde hace más de un mes en los nacimientos asistidos, con algunos recaudos en los partos que se producen por cesárea.
"Una vez que nace el niño, se lo coloca inmediatamente sobre el abdomen de la mamá, se lo cubre con toallas que están temperadas, y se lo cubre, pero la idea es que la cabecita del bebé queda al descubierto para que la mamá pueda verlo y el bebé olfatear y ver a la mamá. Nos dividimos el tiempo y durante todo el proceso de Copap que tratamos de que sea en la intimidad en la sala de parto, donde está la mamá, el bebé y el acompañante, quedan en intimidad y nosotros vamos monitoreando la adaptación de ambos: su salud, de manera esporádica con tiempos cronometrados, para también evitar cualquier tipo de complicación”, aseguró la obstetra.
Los especialistas indican que se decidió comenzar a implementarlo porque hay evidencia científica que demuestra que sólo genera beneficios. “Es de bajísimo costo y de altísimo impacto positivo en la salud de la madre del bebé y sobre todo en lo que hace a la adaptación psicoemocional del bebé a la venida a este mundo”, manifestó Cortes.
Sostiene que la evidencia demuestra que aquellos niños que han tenido ese contacto precoz con la madre y que han podido establecer una buena lactancia y un buen vínculo en el binomio está fuertemente ligado a su estabilidad psicoemocional.
Asimismo, la Unicef promueve el Copap desde hace muchos años, así como el Ministerio de Salud de la Nación y de la provincia de Río Negro y en este caso, ambas reparticiones del Estado lo establecieron como prácticas a implementar.