2025-05-22

Una despedida interrumpida: tensión y bronca por el traslado de una mujer fallecida

Una familia intentó trasladar los restos de una mujer fallecida desde Villa La Angostura a Villa Llanquín, pero la policía les impidió cruzar. Denunciaron maltrato y accionar irregular.

Una familia de Villa Llanquín vivió un momento de tensión este martes cuando intentaba trasladar los restos de una mujer fallecida hacia el cementerio familiar. Personal policial de Río Negro  impidió cruzar la pasarela que conecta con la localidad, a pesar de que ya habían realizado la exhumación en Villa La Angostura. Denunciaron que fueron maltratados, que los efectivos no estaban identificados y que todo el operativo se montó por el reclamo de un familiar que se oponía al traslado.

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Susana Barrientos es una de las hijas de Carolina Llanquileo, quien falleció hace 17 años y estaba enterrada en Villa La Angostura. El martes pasado, junto a sus hermanas y otros familiares, viajó hasta allí para trasladar los restos al cementerio familiar, en un campo de Villa Llanquín. “Llegamos a las 10 de la mañana, se hizo la exhumación y al mediodía ya estábamos en la pasarela. Pero la policía no nos dejaba cruzar. Estuvimos una hora ahí, con el cuerpo de mi mamá, sin poder avanzar”, contó a un medio regional.

Barrientos explicó que el operativo fue montado por la Policía de Río Negro, aunque estaban del lado neuquino. Aseguró que los agentes estaban vestidos de civil, que no mostraron ninguna orden judicial y que no tenían identificación. “Uno se presentó pero no mostró ninguna credencial. Decían que tenían una orden de otro familiar nuestro que no quería que trasladáramos a mamá. Nosotros solo queríamos llevarla a su casa, al lugar donde vivió 81 años”, relató.

El momento fue muy incómodo y doloroso para toda la familia. “Nos trataron mal. Nos decían que éramos una familia complicada, con un tono feo. Íbamos con un cadáver, con los restos de nuestra madre. Estaban mis hermanas, mis sobrinos y nadie entendía por qué no nos dejaban pasar”, agregó.

Finalmente, después de una hora de espera, la policía permitió que cruzaran, pero los escoltaron hasta el campo familiar. “Nos siguieron, siempre con esa actitud de superioridad. Nosotros solo queríamos hacer algo íntimo, cerrar un ciclo”, explicó Barrientos, que ahora analiza presentar una denuncia formal por el accionar policial.

Carolina Llanquileo ya descansa en paz en Villa Llanquín, en la provincia de Río Negro, el lugar donde pasó la mayor parte de su vida.

 

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