Casa Bachmann: cuando el arte se teje
La sala de exposiciones de Casa Bachmann, en Elflein 34, durante estos días, muestra un tipo de arte particular.
Cabe recordar que en el sitio, patrimonio histórico de la ciudad, funciona la Asociación Artistas Plásticos Bariloche, y es habitual que, en ese espacio, se dispongan diversas exhibiciones.
Casa Bachmann invita a un mayo distinto.
En esta ocasión, a partir de la realización de Hilo latente III - Mayo textil 2025, propuesta que une a actividades vinculadas a los hilados (tanto aquellas que poseen como fin la producción y venta de prendas de vestir como las que tienen en los tejidos la esencia de una acción artística), la Casa Bachmann ofrece un panorama donde el tejido guía al visitante por un camino que remite a la esencia humana.
Así, en un texto que sirve de introducción al sendero “devanado”, se indica que “la creación de lo textil lleva a una experiencia dual, externamente existe un vínculo con lo matérico y lo táctil, la posibilidad que se ofrece de estar en el aquí y ahora”. Y la explicación prosigue: “Pero, a su vez, esas terminales nerviosas que están en la punta de nuestros dedos se conectan directamente con nuestro corazón, al colocar nuestras manos cerca de él cuando trabajamos”.
Imponente, por dentro y por fuera.
Tal accionar, según se expresa, recorre el circuito interno hacia el cerebro, “activando recuerdos, memorias celulares, viajando cada vez más a lo profundo”. De tal forma, se persigue una “unión con el todo”.
"Fragmento de colores", de Ivana Romero.
“El hilo latente que permanece oculto, y aparentemente inactivo, lleva siempre consigo todas las posibilidades creativas de expresión, como cuando la semilla se prepara para abrirse y mostrar su belleza. Este estado de espera y quietud, con el que realizamos todo acto textil, es imprescindible, ya que contiene en sí mismo todos los potenciales vitales para experimentarnos. El hilo late continuamente en un pulsar incesante y amoroso y nos mantiene en esta red y trama de unión”, afirma el texto introductorio.
"Recorridos del amor", de María Jimena Álvarez.
Ya en las obras en sí, se ven técnicas y materiales diversos, como crochet, embarrilado con hilos, telar, bordado, collage, lana cosida, grabado, xilografía, costura, acuarela sobre tela y papel, puntillas, fotobordado, enristrado, fieltro, telar mapuche, vellón agujado…
"Soberanía alimentaria", de Andrea Fontana.
Los temas que subyacen, de acuerdo a la interpretación de cada cual, son varios, aunque, como se advierte en el leitmotiv de Mayo textil, prevalece con claridad la idea de ese “hilo latente” que une a las personas y también a los elementos. En muchos casos, la cuestión de la identidad es palpable fácilmente, ya sea a través de obras que llaman a los recuerdos, como incluso a partir de un mojón que convoca a la atención social con un matiz político (no partidario) en la forma de un pañuelo de una Madre de Plaza de Mayo realizado en tamaño real, con bordado de hilo de coser, incluyendo la huella digital real de la artista (Andrea Fontana), con el ADN trazado en hilo de color, como símbolo de la búsqueda de esas mujeres que aún tienen a sus hijos desaparecidos. La propia generadora de la obra, que precisamente se titula Identidad, señala que “el pañuelo está rígido, hueco, sin cara ni cabeza en su interior, simbolizando la desaparición”.
"Búhas", de Liliana Zermathen.
En cuanto a ese entramado que guía a la vida, un intento notorio por otorgarle visibilidad viene de la mano de Diana Núñez, quien ubica en Hilos de conciencia. Maya cósmica, a una mujer (la “madre cósmica”) tejiendo la conexión de las historias, los tiempos y las almas en el universo, con utilización de técnicas mixtas, que incluyen collage de telas, fieltro agujado y bordado a mano.
"Hilos de conciencia. Maya cósmica", de Diana Núñez.
Más allá de las citadas, cada una de las creaciones convoca a la introspección, que, por ser personal, no deja de tener un sentido colectivo, vinculado, precisamente, a ese entramado universal.
"De madres, tías y abuelas", de Beatriz Romano.
Así, aparte de las ya nombradas Andrea Fontana y Diana Núñez, pueden disfrutarse obras de Ivana Evans, Olga Pichón, Irma Canelaf, Jacinta Merillan, Hilda Chagallo, Rosa Paillao, Miriam Vivas, Zina Katz, Catalina Galdón, Ingrid Roddick, Diana Mangioni, Catalina Etchegaray, Gabriela Fernández, Emilia Majorel, Vanesa Filipini, Liliana Zermathen, Beatriz Romano, Laura Alicia Weinberg, Ivana Romero, María Jimena Álvarez, Fernanda Otero y Verónica Iglesias.
En su interior, un tesoro hilado.
La agenda de actividades de Hilo latente III - Mayo textil 2025 puede seguirse vía Instagram en @escuela_lallave, @labachmannaapb y @asociacionartistasplasticosbariloche.