2025-05-01

Pablo Noves completó una travesía por Cuyo y sueña con llevar el mensaje de inclusión a más destinos

El barilochense estuvo presente en el desafío de 800 kilómetros por la inclusión que unió San Luis con San Juan.

"Fue todo un éxito", resumió Pablo, emocionado, tras regresar a Bariloche después de formar parte del nuevo desafío del grupo "Atre-verse", que comenzó el 21 de abril desde San Luis y terminó en San Juan el 27 de abril. Así fue la travesía. 

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"Todo comenzó en San Luis, donde fuimos recibidos por el área de deportes local. Desde allí salimos hacia La Paz, en Mendoza, en una primera jornada que se extendió más de lo previsto, porque pensamos que eran 135 kilómetros y terminaron siendo 145. Hubo pinchaduras, bicicletas que se desajustaban y un calor agobiante. Incluso uno de los compañeros se descompensó por la falta de agua y debió recibir suero en una guardia”, relató.

Para este grupo cada parada fue un nuevo impulso: "Nos recibieron muy bien en todos lados en La Paz, San Martín, Maipú, Lavalle y finalmente en San Juan capital. Nos recibieron con actividades, clínicas y espacios para compartir experiencias, pero sobre todo la llegada fue impactante: nos escoltaron más de 20 patrulleros, motos y camionetas, parecía que llegaba Messi. La gente nos esperaba con música, danzas folclóricas y ferias de instituciones de personas con discapacidad”.

Pablo en medio de la travesía.

El movimiento generado en el camino atrajo vecinos que querían compartir sus historias: “En San Martín se acercó un papá que tenía un hijo con autismo y quería saber cómo conseguir una bicicleta tándem adaptada. Muchos no conocían este tipo de bicicletas, así que fue una forma de mostrar lo que se puede hacer”, explicó Pablo.

"La travesía fue posible gracias al apoyo de empresas barilochenses como Cantera Ñire, Heladería Kellen y el gimnasio Active Gym. Con mi pensión no me alcanzaba para afrontar todos los gastos. Sin ellos, no hubiera sido posible”, agradeció.

Ahora, Pablo ya sueña con lo que viene: conseguir una bicicleta tándem propia para poder hacer nuevos recorridos, como la Ruta 23 en Río Negro o unir Esquel con Puerto Madryn. “Hablé con un fabricante de San Juan que arma cuadros para tándem, porque traerlas de afuera es muy costoso. También hay una ONG de Buenos Aires que entrega bicicletas importadas, pero hay que tener sponsors fuertes. Ojalá se sume alguien más”, expresó.

Más allá del esfuerzo físico, Pablo insiste en el verdadero motor de esta iniciativa: “El objetivo es claro: que más personas con discapacidad puedan sumarse al ciclismo y a la vida activa. El deporte es una herramienta poderosa para la inclusión”.

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