2025-04-24

Cerraron la RTO por irregularidades y un "ingeniero" quiso golpear a uno de los inspectores

Mientras esté cerrado este lugar no se solicitará tener actualizado este trámite.

La Municipalidad de Bariloche cerró la planta de Revisión Técnica Obligatoria de la ciudad (RTO), ubicada en la calle Vereertbrughen, por múltiples faltas que ponían en riesgo a trabajadores y usuarios. Desde la Subsecretaría de Tránsito y Transporte aseguraron que NO se exigirá la RTO hasta que se regularice la situación. Hubo momentos tensos durante el operativo. 

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En un operativo encabezado por la Inspección General del Municipio, se clausuró este jueves la planta de Revisión Técnica Obligatoria (RTO), ubicada sobre calle Vereertbrughen. El cierre se dio tras detectar severas irregularidades en el funcionamiento del establecimiento, que venía acumulando denuncias tanto de trabajadores como de vecinos.

Las fajas de clausura del operativo.

Es importante mencionar que la medida se tomó en resguardo de la seguridad pública. Mientras dure la clausura, NO será obligatorio presentar la RTO para circular, contemplando la situación de muchos vecinos que tienen el trámite vencido o con turnos pendientes.

Entre las irregularidades más preocupantes se encontraron condiciones edilicias deficientes, una fosa con agua estancada y la falta de habilitación comercial. Además, no se ofrecían servicios sanitarios básicos para el público, lo que generó numerosas quejas por parte de usuarios que debían esperar largas horas para ser atendidos.

Irregularidades en el lugar de inspección.

 

A este escenario se sumaron denuncias presentadas por empleados de la planta, quienes reportaron haber sufrido accidentes eléctricos por la precariedad del lugar. Los expedientes correspondientes ya se encuentran en manos del juez de Faltas, quien deberá dictaminar los pasos legales a seguir.

La situación alcanzó un momento de tensión extrema cuando un “ingeniero” del lugar reaccionó con violencia ante el operativo municipal. Fue necesaria la intervención de la Policía para resguardar al personal actuante, que cumplía con su deber de proteger a los habitantes de la ciudad.

La clausura es el resultado de una acumulación de denuncias y constataciones en el lugar que comprometían tanto a los trabajadores como a los ciudadanos que acudían para cumplir con su obligación vehicular.

 

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