MERCADO CAMBIARIO
El Banco Central ya ofrece comprar dólares a $1.000
En un movimiento audaz, el Banco Central de Argentina ha dado un paso adelante al ofrecer la compra de dólares a un precio de 1.000 pesos por unidad. Este valor representa la base de la banda de flotación anunciada recientemente por el Gobierno de Javier Milei, marcando un esfuerzo significativo por parte de la administración en su estrategia de revalorización de la moneda localizada.
El Banco Central planea adquirir un bloque sustancial de 500 millones de dólares en una maniobra que busca apuntalar las reservas internacionales, más allá de la asistencia habitual de entidades como el Fondo Monetario Internacional (FMI). En los últimos días, esta decisión ha generado comentarios entre operadores y analistas financieros, quienes especulan sobre el impacto a corto plazo en los distintos tipos de cambio del mercado.
Al inicio de esta semana, el dólar mayorista cotizó en baja, cayendo un 5% a 1080 pesos. El dólar MEP también mostró una caída significativa, registrando valores de 1093 pesos, un descenso del 6%. El contado con liquidación, por su parte, se ajustó a 1.102 pesos. Estas fluctuaciones han sido vistas por algunos expertos como el preludio de una tendencia de estabilización esperada por el equipo económico, apoyada por medidas complementarias como tasas de interés competitivas.
El contexto de estas medidas está directamente relacionado con el reciente acuerdo alcanzado con el FMI, el cual estableció un marco renovado evitando el ajuste mensual del tipo de cambio conocido como “crawling peg”. Esta nueva banda de flotación fijada por el Gobierno indica un rango entre 1000 y 1400 pesos, dentro del cual el Banco Central únicamente intervenirá bajo condiciones extremas de movimientos del mercado.
Otro elemento que ha influido en esta revalorización del peso es el ciclo de ventas agrarias. Con el aumento en la liquidación de la cosecha, las cerealeras asumen el compromiso de liquidar sus divisas, lo que incrementa la disponibilidad de dólares en el mercado. Esta tendencia se observa con optimismo por parte del gobierno, especialmente en un contexto electoral donde el fortalecimiento del peso se traslada también a campañas que buscan crear estabilidad financiera a largo plazo.